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Mi Enfoque # 13 30 de mayo, 2003

Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

• Exportaciones militares en la época de Salomón y hoy
• La alta tecnología y los perros
• No es la desesperación sino la esperanza
• ¿Se están encontrando las 10 tribus perdidas?
• Huntington: “El Choque de Civilizaciones”

 

Exportaciones militares en la época de Salomón y hoy
Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

El Rey Salomón fué un exitoso hombre de negocios, especializado en lo que hoy en Israel llaman, “Export-Import-Rapaport”. Importaba de Egipto caballos por 150 shekels cada uno, y carrozas de guerra por 600 shekels cada una, y los exportaba a los reyes de los Hittitas y de los Arameos, (1 Reyes 10:29). La Biblia no menciona el precio de venta, pero el margen debe haber sido apreciable pues el reporte informa que durante su reinado la plata en Jerusalem era tan común como las piedras, (1 Reyes 10:27).
Israel continúa el negocio de exportación de armas iniciado por Salomón hace 3,000 años. En el año 2,002 la industria militar exportó 4,180 millones de dólares, un aumento del 70% sobre el año anterior. En el ranking de paises exportadores de armamentos Israel figura en el quinto puesto, detrás de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y Japón, pero, a diferencia de esos paises que venden tanques, aviones, y buques de guerra, las exportaciones de Israel son principalmente sistemas electrónicos y equipo militar de alta tecnología.
40,000 personas trabajan en la industria, número mucho menor que en los otros paises.
Los principales clientes son los Estados Unidos, Turquía, la India, paises europeos y latinoamericanos.

 

La alta tecnología y los perros
Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

Un artículo en el Jerusalem Post describe como la firma israelí Watchdog convierte al perro casero en un elemento biosensor de un sofisticado sistema de alarma.
El concepto es sencillo. Cuando el perro siente la presencia de un intruso ladra. Esto causa que el sensor colocado en su collar haga que el sistema Watchdog entre en operación. Si el intruso logra entrar el ladrido del perro aumenta en intensidad, lo cual alerta a una compañía de seguridad o a la policía.
El sistema es tan sofisticado que conoce la diferencia entre el ladrido de un perro que ha visto a un gato, o que está aullando a la luna, o tratando de llamar la atención a la perra de los vecinos.
La compañía está buscando en estos momento un inversionista que contribuya con $500,000 dólares.
El producto se venderá  en un precio bajo los $100 dólares, suma que no incluye al perro.

 

No es la desesperación sino la esperanza
Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

Es habitual entre aquellos que no simpatizan con Israel decir que la causa por la cual los palestinos asesinos se suicidan, tratando de matar el máximo de personas que puedan, es la “desesperación”. Los pobres “mártires” no tienen otra alternativa ni otra arma que ofrecer que su propia vida para luchar contra la opresión y la ocupación.
Esta explicación transfiere la responsabilidad por los crímenes inhumanos. La quita de esos jovenes ingenuos y fanáticos y de los cínicos líderes terroristas que los envían a la muerte, y la vierte completamente sobre Israel. Israel es pues indirectamente la culpable de que sus propios ciudadanos sean volados en pedazos por los “mártires”  suicidas.
Pero esta explicación no la extienden a los actos criminales de los asesinos suicidas de las Torres Gemelas, y de las últimas semanas en Arabia Saudita y Marruecos. En estos casos no hablan de “mártires” empujados por la desesperación sino de fanáticos islámicos cuya motivación es, por un lado, el odio religioso y nacionalista, y por el otro la esperanza de estar contribuyendo al triunfo de la religión islámica en todo el mundo.
Personalmente, creo que los jóvenes suicidas palestinos no son una categoría aparte con motivaciones distintas a los asesinos suicidas de otros paises islámicos, sino que, al igual que sus colegas sauditas, marrocanos, paquistanos, cometen sus atroces crímenes convencidos de estar haciendo una “mitzva”, un acto meritorio al matar “infieles”, lo cual en este mundo será premiado con el elogio y la emulación, (aparte de recompensas monetarias y honores a sus familiares), y en el otro mundo gozarán del paraiso islámico que incluye, para cada uno, 72 vírgenes.
Por supuesto que otros motivos, - psicológicos, políticos, presión social, endoctrinamiento religioso, posiblemente hasta frustración sexual, - también contribuyen en menor o mayor medida a impulsar a personas a volverse asesinos suicidas, pero, simplificando, generalmente no es la desesperación lo que los motiva sino la esperanza.

 

¿Se están encontrando las 10 tribus perdidas?
Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

Aproximadamente en el año 928 AEC, (Antes de la Era Cristiana), las diez tribus del norte cansadas de la explotación y los altos impuestos se independizaron bajo el nombre de Reino de Israel. Las dos tribus restantes, Judah y Benjamin, continuaron fieles a la dinastía de David, bajo el nombre de Reino de Judah.
En el año 722 AEC el rey asirio Sargón II conquistó Samaria, la capital del Reino de Israel, y deportó a la mayor parte de la población a las regiones nortes del imperio asirio. De la población que quedó algunos emigraron al Reino de Judah, y otros se mezclaron con los pueblos extranjeros traidos por los asirios a la zona de Samaria, y se convirtieron en los antecesores de los Samaritanos. Los israelitas deportados, - que pasaron a la historia como “las 10 tribus perdidas”, - se asimilaron en sus nuevas localidades, en Kurdistan, Afganistan, el norte de Siria e Irán, según la mayor parte de los historiadores.
Una organización llamada Amishav, (Mi pueblo retorna), tiene como objetivo identificar a los descendientes de las 10 tribus perdidas. Han llegado a la conclusión de que la tribu Shin-lung en la frontera entre India y Burma son los descendientes de la tribu de Menashe, y han traido a Israel varios cientos para empezar.
Diversos grupos, que incluyen millones de personas en muchos paises del Tercer Mundo, han manifestado que descienden de las 10 tribus perdidas. Algunos de ellos tienen costumbres y tradiciones similares al Judaismo antiguo.
Entre los distintos grupos están los 15 millones Pathanes que viven en la frontera entre Afganistan y Pakistan, y que en la actualidad son musulmanes Sunni. Algunas de sus sub-tribus tienen nombres que recuerdan o se parecen a las 10 tribus: Rabani (Reuben), Shinwari (Simon), Daftani (Naftali), Ashuri (Asher), Yusuf-sai (Hijos de Joseph).
Otros grupos son los Cachemires, entre Pakistan e India, cuyo argumento es que muchos sitios en Cachemira tienen nombres bíblicos, como Mamre, Pisgah, y Monte Nevo la tribu Chiang-Min, un  cuarto de millón de chinos étnicos que viven en la frontera de China y el Tibet, que se llaman a si mismos, “hijos de Abraham” y los Ibos de Nigeria que circuncidan a sus hijos en el octavo día.

 

Huntington: “El Choque de Civilizaciones”
Mi Enfoque # 13    30 de mayo, 2003

Samuel P. Huntington, profesor de Ciencia Gubernamental y director del Instituto de Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard, publicó en el verano de 1993, en la revista Foreign Affairs un artículo profético: El Choque de Civilizaciones.
Su tesis es que las causas fundamentales de futuros conflictos internacionales ya no serán políticas ni económicas, sino culturales, entre naciones y grupos de diferentes civilizaciones.
En el año 1648 se firmó la Paz de Westphalia con la cual se dió fin a la guerra de 80 años entre los españoles y los holandeses, y la guerra de los 30 años. Durante los siguientes 150 años los conflictos fueron entre reyes, disputándose territorios, y creando en el proceso las modernas naciones estados. Con la Revolución Francesa los conflictos pasaron a ser entre naciones, lo cual duró hasta el fin de la Primera Guerra Mundial. Luego, como resultado de la Revolución Rusa empezaron los conflictos de ideologías, primero entre el comunismo, nazismo y la democracia liberal, y luego entre el comunismo y la democracia liberal, representados durante la Guerra Fría por los dos super poderes, Estados Unidos y la Unión Soviética.
Todos estos conflictos entre reyes, naciones estados e ideologías se realizaron dentro del marco de la civilización occidental. Con el colapso de la Unión Soviética y la ideología comunista, la política internacional termina su fase occidental, y surge la inter-acción entre el Occidente y las otras civilizaciones no occidentales.
Huntington define “civilización” como la mas alta agrupación cultural de gente, unida por elementos comunes como idioma, religión, costumbres, instituciones y auto-identificación. Una civilización puede incluir varias naciones, como es el caso de la civilización occidental, o una sola nación como es el caso del Japón. Civilizaciones son dinámicas, crecen, caen, desaparecen.
Las civilizaciones chocarán porque sus diferencias, producto del paso de los siglos, no sólo son reales sino básicas, mucho más fundamentales que las diferencias entre ideologías políticas. La gente de las diversas civilizaciones tienen distintos puntos de vista acerca de la relación entre Dios y el hombre, el individuo y el grupo, el ciudadano y el estado, el hombre y la mujer, los padres y los hijos. El choque no necesariamente significa conflicto, ni el conflicto necesariamente tiene que ser violento, pero generalmente lo es.
El hecho de que el mundo se está volviendo mas pequeño y mezclado intensifica la conciencia de las diferencias. Por ejemplo, la inmigración de árabes del Norte de Africa a Francia provoca más hostilidad entre los franceses que la inmigración de polacos católicos. Los Estados Unidos resienten más las inversiones de los japoneses que la de los canadienses o europeos.
Las inmigraciones han debilitado a la nación estado como fuente de identidad, lo cual ha sido reemplazado por la religión, especialmente por movimientos llamados ”fundamentalistas”, o “regreso a la religión”, que hoy se encuentran en el Cristianismo, Islamismo, Judaismo, Budismo e Hinduismo.
El conflicto entre la civilización Occidental y la Islámica ya está durando más de 1,300 años, con épocas de predominio y retirada en ambos lados. Después de la Segunda Guerra Mundial desaparecieron los imperios coloniales, y el nacionalismo árabe y fundamentalismo islámico hicieron su aparición.
Arabes e Israelíes, (que representan en el Medio Oriente la civilización Occidental) están en constante conflicto. Francia peleó una guerra sangrienta y cruel en Argelia durante los años 50 los ingleses y franceses invadieron Egipto en 1956. La última manifestación de este conflicto es la conquista americana e inglesa de Irak.
Las relaciones entre ambas civilizaciones se complican por el factor demográfico. El enorme aumento de la población árabe, especialmente en el norte de Africa, está causando una continua emigración a Europa. El porcentaje de población de origen árabe en Francia ya llegó al 10%.

 

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