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Mi Enfoque # 18 1 de agosto, 2003

Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

Los recientes logros de la Agencia Judía
Un nuevo crimen judío: Visitar el Monte del Templo
El misterioso caso de la muerte de Mohammed Al-Dura
Ariel Sharon: una breve biografía
El kibbutz, 94 años de edad y agonizando.


Los recientes logros de la Agencia Judía
Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

Hay una historia clásica de un niño boy scout que está obligado a realizar una obra de bien cada día, de acuerdo a la doctrina de su organización. Un día regresó a su casa lleno de arañazos y moretones.
Su mamá le preguntó, “¿Qué te pasó, hijito?”.
“Le ayudé a una viejita a cruzar la pista, mamá”, le contestó el niño.
“¿Y porqué estás tan lleno de arañazos y moretones?”.
 “¡Es que la viejita no quería cruzar la pista!”
Esta semana, luego de 14 días de intensa presión, disculpen, quise decir persuasión, los representantes de la Agencia Judía que habían ido a Iraq a traer a  la pequeña comunidad judía a su patria ancestral, lograron convencer a 6 judíos ancianos, (de los 34 que quedaban en Iraq), varios de ellos ya seniles, a inmigrar a Israel.
La Agencia Judía en los últimos años ha conseguido traer a Israel unos trescientos mil rusos cristianos a los Falashmura, (secta cristiana), de Etiopía a miembros de una tribu del Himalaya auto-denominada la tribu perdida de los “Bnei Menashe” aparte de varios cientos de cajamarquinos peruanos. No tengo nada contra ninguno de ellos en forma personal, pero hasta hoy siempre tuve la impresion de que la misión de la Agencia Judía era traer judíos a Israel.
Es cierto que en el último año lograron traer a una cantidad de empobrecidos judíos de Argentina, pero muchos de ellos, al concluir su período de absorción, y encontrar que durante la depresión económica que el país está hoy pasando, (11% de desempleo), les es imposible encontrar trabajo, están regresándose a su país de origen.
Por su lado, la Agencia Judía sigue buscando viejitas para hacerles cruzar la pista.

 

Un nuevo crimen judío: Visitar el Monte del Templo 
Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

Desde la Guerra de los 6 Días en el mes de junio de 1967 hasta el mes de setiembre del año 2000 cientos de miles de turistas de todas las religiones, nacionalidades y colores visitaron el Monte del Templo, el lugar más sagrado para los judíos.
A partir de la controversial visita de Ariel Sharon al Monte del Templo, (visita que sirvió de pretexto a Arafat para iniciar la guerra de terror llamada Segunda Intifada), la policía israelí prohibió la visita de turistas al área para evitar disturbios.
Ahora que ambas partes han aceptado el llamado Mapa de la Ruta, que se espera concluya en un acuerdo de paz duradero, y que los grupos terroristas han declarado un cese de fuego temporal, (“hudna”), la policía está nuevamente permitiendo a pequeños grupos de turistas, entre ellos judíos, a visitar el Monte del Templo.
Arafat ha protestado a voz en cuello: “¡Es un crimen que judíos visiten el Monte del Templo!” Abu Mazen, el “moderado” Primer Ministro palestino, ha dicho: “¡Esas visitas son una provocación!”
No he leido editoriales ni comentarios en ningún periódico internacional condenando a estas declaraciones descriminatorias y anti-semitas. Yo me pregunto, ¿Qué habría dicho el mundo si el Papa hubiese declarado: “¡Es un crimen que musulmanes visiten el Vaticano!”?
Arafat en numerosas ocasiones ha expresado energicamente su convencimiento de que nunca existió un Templo Judío en el Monte del Templo. Esta afirmación va contra toda evidencia histórica, bíblica, y arqueológica, y aún la de sus propias ojos, ya que el jefe de la OLP, nacido en El Cairo, vivió unos años durante su niñez cerca al Muro Occidental del Templo, anteriormente conocido como el Muro de los Lamentos, frente al cual los judíos han rezado durante dos mil años.
La razón de su absurda afirmación no es por supuesto su ignorancia sino su obvia intención de delegitimizar el derecho del pueblo judío a vivir en Israel,
En realidad, y para resumir el problema, para Arafat, (y para la mayoría de los palestinos), el verdadero crimen de los judíos es su presencia en el Medio Oriente.

 

El misterioso caso de la muerte de Mohammed Al-Dura
Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

El 27 de setiembre del año 2000 una bomba en una carretera de Gaza hirió mortalmente a un soldado israelí. El 28 de setiembre Ariel Sharon, (que aún no era primer ministro sino solamente líder del partido Likud), visitó el Monte del Templo. El 30 de setiembre una muchedumbre atacó una construcción de dos pisos donde un grupo de soldados israelíes protegían la carretera al pueblo judío de Netzarim.Decenas de fotógrafos y reporteros de televisión se hallaban presentes listos para filmar lo que pasase.
En el intercambio de fuego murió Mohammed Al-Dura un niño palestino de 12 años.  A pesar del gran número de cámaras de video que se hallaban en el lugar la escena fué captada por un solo reportero televisivo, Talal-Abu-Rahma, un palestino que trabaja para el canal Francia 2. En pocas horas la escena se vió en las pantallas de todo el mundo. La BBC reportó, “El martirio de un niño palestino”. ABC Televisión esa noche declaró, “Un niño palestino fué matado por soldados israelíes”.
A los pocos días Mohammed se volvió el símbolo palestino de la satánica brutalidad israelí, prueba contundente de que los judíos matan a niños inocentes. Varios paises árabes, incluyendo Jordania, imprimieron estampillas postales con su efigie, y dieron su nombre a avenidas y plazas.
Estudios realizados posteriormente por reporteros imparciales de otros paises han demostrado que es imposible, considerando el ángulo de las balas, que la bala que mató a Mohammed haya sido disparada desde la posición israelí.
El periodista inglés James Fallow hizo una investigación exhaustiva del caso y encontró un número de discrepancias que le hacen pensar que es factible que todo el incidente haya sido fraguado. Entre ellas:
• No aparece sangre en la camisa del padre que estaba abrazando a Mohammed en el momento que este fué aparentemente baleado.
• La voz grabada del fotógrafo palestino gritando, “¡El niño está muerto!”, antes de que en el video aparezca que fué alcanzado por la bala.
•  Mohammed se mueve y se tapa los ojos con la mano luego de haber sido matado.
• El funeral, a juzgar por las sombras y la luz del video filmado, se llevó a cabo durante el medio día, antes  de la “muerte” de Mohammed que ocurrió en la tarde.
• Aunque se filmaron ese día numerosas ambulancias palestinas que llegaron al lugar, no hay ninguna escena filmada donde una ambulancia recoge el cuerpo del niño.
Para los árabes e islámicos Mohammed Al-Dura es un niño inocente asesinado por los despiadados israelíes. Para los israelíes este caso demuestra el extremo a lo que llegan los palestinos en su afán de demonizar a los judíos.

 

Ariel Sharon: una breve biografía
Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

Ariel Sharón, cuyos padres inmigraron de Rusia, nació en Kfar Malal, un pequeño pueblo cercano a Kfar Saba, en 1928. A la edad de 14 años, en 1942, se unió a las filas del Palmach, los comandos de la Haganá, la fuerza de defensa de la población judía. Durante la Guerra de la Independencia fué herido en la lucha por la fortaleza de Latrún.
En 1953 creó y lideró la unidad “101” de comando especial, que llevó a cabo una serie de operaciones anti-terroristas en Gaza y territorio jordano. En 1956 Sharón fue nombrado comandante del Cuerpo de Paracaidistas y combatió en la Campaña del Sinaí en la batalla del pase de Mitla. En 1957 asistió al Camberley Staff College en Gran Bretaña. Luego continuó ascendiendo en el ejército hasta su retiro en junio de 1972.
Durante la guerra de Yom Kipur en 1973 fué nuevamente llamado al servicio activo, y cruzó el Canal de Suez al frente de una división blindada.
En diciembre de 1973 fué elegido miembro de la Knesset, pero renunció un año más tarde para servir como asesor de seguridad al Primer Ministro Rabin. En el año 1977 volvió a la política fundando el partido de Shlomzion, y fué nuevamente elegido miembro de la Knesset. Integró el gabinete del Primer Ministro Menajem Begin como Ministro de Agricultura. Luego, entre los años 1981 a 1983, sirvió como Ministro de Defensa.
En el mes de agosto de 1982, durante la Guerra del Líbano, Israel tomó control de Beirut Occidental, que incluía los barrios de Sabra y Shatila poblados por palestinos. Los “falangistas”, milicias libanesas cristianas, entraron a dichos barrios y masacraron a cerca de 800 palestinos, muchos de ellos civiles. A Sharon se le acusó de que había permitido la masacre. Dos semanas después Israel estableció la Comisión Kahan para investigar lo acontecido, y deslindar responsabilidades. La Comisión determinó que ningún soldado israelí había tomado parte en la matanza, pero que Sharon había cometido un grave error al no preveer los actos de venganza y violencia de los falangistas contra la población palestina. Sharon fué forzado a renunciar como Ministro de Defensa pero siguió formando parte del gobierno. (Desde esa época han habido nuevas revelaciones que exoneran a Sharon y muestran como culpable a Elías Hobeika, un cristiano libanés al servicio de Hafez al-Assad, el dictador sirio).
Sharon fué Ministro de Industria y Comercio entre los años 1984 a 1990. De 1990 a 1992 fué Ministro de Construcción y Vivienda. De 1992 a 1996 integró la Comisión de Asuntos Extranjeros y Defensa de la Knesset. En 1996 fué nombrado Ministro de Infraestructuras Nacionales, y en 1998 fué nombrado Ministro de Relaciones Exteriores, responsable por las negociaciones con la Autoridad Palestina, y acompañó al Primer Ministro Netanyahu a Wye River Plantation donde actuó como jefe de las negociaciones.
En el mes de mayo 1999 Ehud Barak fué elegido Primer Ministro derrotando a Netanyahu quien se retiró temporalmente de la política. Sharon fué elegido jefe del partido Likud.
En setiembre del año 2000 su visita controversial al Monte del Templo sirvió como pretexto a Arafat para iniciar la guerra de terror. Ehud Barak convocó a elecciones el 6 de febrero de 2001, y Arik Sharon fué elegido Primer Ministro. En febrero del 2003 fué re-elegido abrumadoramente.
Sharon es viudo y padre de dos hijos.

 

El kibbutz, 94 años de edad y agonizando.
Mi Enfoque # 18    1 de agosto, 2003

El kibbutz es una comunidad colectiva voluntaria, principalmente agrícola, donde no hay riqueza individual, y es responsable por las necesidades de todos sus miembros y familias.
El primer kibbutz, Deganyah, al sur del Lago Kinneret, fué fundado en 1909, hace 94 años. Aunque la población total de los kibbutzim nunca pasó del 3% de la población israelí, produjeron un número preponderante de los oficiales del ejército y de los dirigentes del país.
La organización del kibbutz es producto del movimiento Sionista, y de su énfasis en la labor judía y el renacimiento judío nacional. La base de su administración es una asamblea general semanal donde se escogen a los dirigentes, cuyos cargos ejecutivos rotan cada cierto tiempo, y se formulan los planes de desarrollo a seguir.
Durante muchos años los niños del kibbutz vivían juntos, separados de sus padres, en forma comunal. Los miembros del kibbutz comían en el comedor general.
Israel fué cambiando atravez de los años. Se volvió un país altamente industrializado, actividad en la que los kibbutzim también participaron. El ideal del socialismo fué desapareciendo, reemplazado por el individualismo y el capitalismo.
Estos cambios sociales e ideológicos afectaron al kibbutz. El primer paso fué abolir el sistema de criar a los niños separados de sus padres. Los niños regresaron a vivir con sus padres, lo cual creó la necesidad de tener casas más grandes. El hecho de tener a los niños en casa y estar con ellos disminuyó el tiempo que los miembros solían dedicar a actividades comunales. Las comidas se empezaron a preparar y comer en las casas de los miembros.
El comedor comunal se convirtió en cafetería con caja registradora, en muchos casos bajo la administración de “caterers” profesionales.
Hoy hay la tendencia a privatizar a los kibbutzim y vender terrenos a no miembros que deseen vivir en un ambiente pastoral.
Es probable que en el año 2009, centenario de la fundación del primer kibbutz, los kibbutzim sean ya sólo un recuerdo, o, si sobreviven, lo harán en una forma que no solamente sería irreconocible para los fundadores, pero que si la viesen les haría darse vuelta en sus tumbas.

 

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