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Mi Enfoque # 33 23 de enero, 2004

Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

• La mota y la viga en los ojos
• El honor familiar se limpia sólo con sangre
• Lo “valiente” no quita lo “cortés”
• Un diplomático expresa su indignación
• Hebreo, un idioma construido a base de “raices”
  

La mota y la viga en los ojos
Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

¿Cómo puedes ver la mota en el ojo de tu hermano, pero no la viga en tu propio ojo? pregunta el Nuevo Testamento (Mateo 7:3-5 y Lucas 6:41-42). Parafraseando, pregunto, ¿Cómo pueden los izquierdistas israelíes ver la mota en los ojos de sus hermanos, pero no la viga en los ojos de nuestros enemigos?
Esta semana Yossi Sarid, ex-jefe de Meretz, partido izquierdista que fué diezmado en las últimas elecciones, publicó un artículo en la edición inglesa de HaAretz donde tilda a la Cerca contra el Terrorismo de “crimen contra la humanidad” ofrece prestar su testimonio ante la Corte Internacional de Justicia en Holanda y menciona que en forma adrede ha escrito el artículo en inglés para asegurarse una mayor divulgación, uniendo así su voz a la de los 56 países islámicos que la C.I.J. ha declarado que pueden atestiguar contra la Cerca.
Una abrumadora mayoría de israelíes no comparte la opinión de Sarid, y consideran que, por el contrario, la Cerca ayuda a evitar el verdadero crimen contra la humanidad que son los suicidas bombas enviados por los terroristas, con el visto bueno de las autoridades palestinas. Una comparación de las estadísticas de los últimos años confirma que la Cerca ayuda a prevenir actos de terrorismo. Sarid no toma en cuenta que una cerca se podrá mover eventualmente, (como sucedió con la cerca existente entre Israel y Egipto antes del tratado de paz), mientras que un asesinado permanecerá muerto para siempre.
Y en Davos, Suiza, en el Forum Económico Mundial, Abraham Burg, miembro del Partido Laborista, hace unos días criticó acerbamente los esfuerzos de paz de Israel. “No hemos prestado suficiente atención a la sensitividad del otro lado”. Añadió, “Es increible la versión tergiversada de Israel de lo que pasó en Camp David, [cuando Arafat rechazó la oferta de Ehud Barak de entregarle todos los territorios que exigía]”. Y agregó su análisis internacional, “Estados Unidos comete un grave error cuando cree que puede imponer democracia en Iraq, ya que la única sociedad árabe lista para recibir una completa democracia es la palestina”.
Me imagino que la alusión de Burg a la “sensitividad del otro lado” incluye los sentimientos de franca felicidad que los palestinos expresan con bailes y cantos en las calles, cuando tienen alguna buena razón para ello, tal como la muerte de más de 3,000 americanos en las Torres Mellizas de Nueva York, o la matanza de israelíes por alguno de sus “mártires”.
Los izquierdistas expresan opiniones que aparentemente son de la más pura moralidad pero que en realidad esconden y justifican las masacres y atrocidades cometidas por los palestinos. Y lo curioso es que están convencidos de que contribuyen al bien de Israel, a salvarnos a pesar de nosotros mismos.
Aunque uno no debería practicar la psiquiatría sin título, quiero ofrecer un diagnóstico gratuito: Sarid, Burg, y similares sufren de una mezcla de elitismo, masoquismo, auto-odio, y visión distorsionada  que, me temo, no tiene cura.
  

El honor familiar se limpia sólo con sangre
Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

Los árabes tienen su propio concepto de lo que es el honor, y la forma de limpiarlo cuando ha sido manchado. Si una mujer transgrede el estricto código sexual, voluntaria o involuntariamente, sus padres, hermanos o esposo tienen la obligación de matarla para salvar el honor de la familia. Por ejemplo, hace algunas semanas una madre árabe estranguló a su hija, a quien sus dos hermanos habían violado.
Como dice la frase inglesa, “you need two to tango”, es lógico pensar que de por medio siempre hay un hombre que contribuyó a herir el honor de la familia. La sociedad árabe no lo culpa, no lo hace responsable, y no le exige pago, indemnización o reparación.
Fuentes palestinas confirmaron los rumores que circularon la semana pasada en Gaza respecto a Reem Salah-al-Rayashi, la joven madre de dos que se suicidó matando a cuatro israelíes. En vez que haya sido el fanatismo religioso la razón por la cual convirtió a sus hijos en huerfanos, Reem fué obligada por su esposo, (militante activo de Hamas) a suicidarse por haberle sido infiel.
Y para completar este melodrama de la vida real el amante de Reem fué quien le proporcionó la correa explosiva, y el esposo fué quien manejó el auto que llevó a Reem a su destino con la muerte.
Algunos (incluido el esposo, quien acusa a los judíos de difamación de caracter, y ha pedido a los palestinos que sigan el ejemplo de Reem) niegan esta versión y alaban a Reem (primera mujer enviada al “martirio” por Hamas) como ejemplo de igualdad femenina en la sociedad palestina.

 

Lo “valiente” no quita lo “cortés”
Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

Lo “valiente” (enviar suicidas-bombas a matar a israelíes) no quita lo “cortés”, (la subsiguiente condena del incidente por parte de las autoridades palestinas).
Cada vez que un suicida-bomba, [indoctrinado por las autoridades palestinas, alentado y financiado por ellos], lograba su propósito de asesinar israelíes, las autoridades palestinas solían “condenar” el incidente, declarando que estaban en contra de la muerte de inocentes de ambos lados.
Estas declaraciones de condena no eran otra cosa, por supuesto, que una demostración más del cinismo e hipocresía que hacen gala Arafat y su gente. Ni ellos mismos le daban mucho importancia, ni Israel tampoco. Pero, como dice el título de arriba, “lo valiente no quita lo cortés”.
El Primer Ministro palestino Ahmed Qurei ha cambiado las reglas del juego, cuando se negó a condenar el último incidente suicida en el pase de control Erez que mató a cuatro israelíes. Dijo, “No es mi deber condenar este ataque”.
Cómo siempre hay que buscar lo positivo, debemos celebrar que ya hay un líder palestino que no es hipócrita.
  

Un diplomático expresa su indignación
Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

La Torah (Números 25:1-15) relata que, durante una epidemia, Pinhas, hijo del Sumo Sacerdote Aarón, observó indignado como Zimri, un israelita, introducía a una mujer midianita a su carpa, haciendo caso omiso de la presencia de Moises y de toda la congregación del pueblo que estaba llorando frente a la Carpa del Testimonio. Indignado por la insolencia y el descaro de Zimri, Pinhas ingresó a la carpa y atravezó a la pareja con su javalina. La epidemia cesó de inmediato, y Dios premió a Pinhas otorgando a él y a sus descendientes el puesto de Sumo Sacerdote a perpetuidad.
Hace unos días en Estocolmo, Zvi Mazel, el embajador de Israel en Suecia, observó en el Museo Sueco de Antiguedades Nacionales una “obra de arte”, Blanca Nieves, (la foto de Hanadi Jaradat, la suicida-bomba que mató a 21 israelíes en un restaurante de Haifa, flotando serenamente en un estanque de agua teñida de rojo, simulando sangre), cuyos autores eran Dror Feiler, (ex-israelí que reside en Suecia desde 1973, fundador de una organización anti-israelí y pro-palestina), y Gunilla Skold, su esposa sueca.
El embajador expresó en forma drástica su indignación contra la obra pro-terrorista. Desconectó las luces que iluminaban la exhibición, y tiró una de ellas al estanque de agua.
(Es probable que si el embajador hubiese tenido una javalina a mano, y si la época pusilánime de hoy permitiese ese tipo de acción, habría emulado a Pinhas y expresado su repudio contra la pareja Feiler atravezándolos de parte a parte.)
La epidemia de anti-semitismo no ha cesado aún, pero los dirigentes del Museo Sueco han aceptado retirar los carteles de la exhibición que habían colocado en numerosos sitios en la ciudad.
¿Tal vez el gobierno de Israel debería nombrar a Zvi Mazel y a sus descendientes embajadores a perpetuidad? 
  

Hebreo, un idioma construido a base de “raices”
Mi Enfoque # 33    23 de enero, 2004

Las palabras en el idioma hebreo están construidas a base de “raices”, que constan de tres consonantes, las cuales otorgan a las palabras basadas en ellas no sólo una ortografía similar sino también un significado básico común.
Por ejemplo, la palabra lejem, (pan), tiene la misma raiz que miljama, (guerra), lo cual nos da una clara idea de la causa primordial de los conflictos en la pre-historia, y posiblemente, aunque en forma más sofisticada e indirecta, también en la época actual.
Su antónimo shalom, (paz), comparte la misma raiz con mushlam, (perfecto), y shalem, (completo).
Yarden, (el río Jordán), que desciende varios cientos de metros desde sus orígenes en el Golán hasta su destino final en el Mar Muerto tiene la misma raiz que yored, (bajar, descender).
Y hablando de “yored” esta palabra también se usa para denominar a aquellos que emigran de Israel, ya que se considera, de acuerdo a la religión y a la tradición, que irse de la Tierra Santa significa una bajada espiritual, en contraposición al “olé” (subir), inmigrante a Israel, que está “subiendo”.

 

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