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Mi Enfoque # 4 21 de marzo, 2003

• Ingratitud hacia Francia
• Y la vida sigue adelante
• Refugio anti-bombas
• Filtro anti-gas


Ingratitud hacia Francia
Mi Enfoque # 4    21 de marzo, 2003

Un amigo me envió copia de un artículo donde el autor “agradece” ironicamente al presidente de Francia Jacques Chirac por aconsejar a Israel que la paz es mejor que la guerra al distinguido embajador francés en Inglaterra Daniel Bernard por describir a Israel como “a little shitty country”, demostrando así su elocuente dominio del inglés y a la policía francesa por no proteger las sinagogas judías, periódicas víctimas de incendios y desmanes.

¿Ha olvidado dicho autor la deuda de gratitud que Israel le debe a Francia?

¿No recuerda que es principalmente gracias a Francia que se creó el movimiento sionista en Basel, Suiza, en el Primer Congreso Sionista, en el mes de agosto de 1897, movimiento que cincuenta años más tarde culminaría en la independencia del estado de Israel?

Para entender mejor nuestra deuda de gratitud hagamos un poco de historia. El 5 de enero de 1895, Alfred Dreyfus, judío, capitán en el ejército francés fué injustamente declarado culpable de traición a la patria, y condenado a prisión en la Isla del Diablo, situada frente a las costas de la Guinea Francesa, en Sud América. En 1906, gracias a la campaña del escritor francés Emile Zola, se le reconoció su inocencia.

El juicio a Dreyfus, acompañado por el coro de la población francesa gritando a voz en cuello, “Muerte a los judíos”, convenció al periodista judío vienés Theodoro Herzl de que la única solución al problema judío era la emigración masiva de una Europa infestada de antisemitismo hacia un territorio propio.

Así que reconozcamos nuestra deuda a Francia. Sin el antisemitismo francés, Herzl no habría fundado el Movimiento Sionista sin dicho movimiento, Israel no existiría hoy y sin Israel, ¿a quién podrían Regis Debray, y otros destacados comentaristas franceses, culpar hoy por impulsar a Estados Unidos a destruir el régimen de Saddam Hussein?


Y la vida sigue adelante
Mi Enfoque # 4    21 de marzo, 2003

La población de Israel recibió instrucciones, tan pronto terminó el plazo del ultimatum de Bush a Saddam Hussein, de cargar consigo en todo momento sus máscaras antigas. Esto incluye a mi nieto Daniel de 9 años y a su hermana Keren de 3, (quienes, respectivamente van a su colegio y a su jardín cargando las cajas con sus máscaras - ver abajo la foto que les tomé posando con sus máscaras).

Ayer, 20 de marzo, primer día de la Segunda Guerra del Golfo, estuvimos invitados al matrimonio del hijo de un amigo. A pesar de que aún está fresca en nuestra memoria la Primera Guerra del Golfo, hace 12 años, en 1991, cuando Saddam nos envió 39 cohetes Scud, la fiesta estuvo totalmente concurrida. Ver a los invitados bailando y celebrando, con sus máscaras a mano, bajo las sillas, me hace comprender como los israelíes pueden seguir con su vida durante estos dos años y medio de terror sin precedente.

La gente hace su vida normal, incluyendo a un amigo, “de cuyo nombre”, citando a Cervantes, “no quiero acordarme”, el cual me dice que el único cambio que ha hecho en su rutina diaria es que, en vez de dormir sobre la cama, lo hace debajo de ella.


Refugio anti-bombas
Mi Enfoque # 4    21 de marzo, 2003

Cuando construí mi casa en Israel, hace ya treinta años, se exigía incluir un refugio anti-bombas. Hoy han cambiado algo los requisitos y es suficiente hacer una habitación especial sellada a prueba de ataques químicos y biológicos. (Como una vez dijo Kissinger, “Hasta los paranoicos son a veces perseguidos”).

En nuestra casa el refugio anti-bombas lo tenemos cerca a la cocina. Tiene piso, techo y paredes de concreto de un espesor de 40 centímetros, y una puerta de acero, bordeada por un jebe que la hace hermética. No es muy grande, ya que sólo tiene 2 metros por 2.20. Recordando las muchas horas que pasamos adentro hace 12 años, esta vez la hemos arreglado con todas las comodidades del caso. Hemos instalado allí un televisor, linea telefónica, un filtro que evita tener que ponernos máscaras, y hasta hemos comprado un water químico, con lo cual estamos preparados para cualquier eventualidad.

El problema es que el aire producido por el filtro por hora alcanza para sólo 6 personas. Con dos de nuestros hijos con sus familias que tal vez vendrían a nuestra casa en caso necesario, podríamos llegar a 10, incluyendo 4 niñitos. Se presentaron un par de sugerencias para solucionar el problema.

Una, cuyo autor no quiero mencionar, acogiéndome al Fifth Amendment de la constitución americana que prohibe auto-culparse, propuso que tan pronto suene la alarma corramos todos hacia el refugio, y los primeros en llegar le cierren la puerta en las narices a los que quedaron más atrás. No fué aceptada.

El gobierno nos ha dicho que la posibilidad de que Saddam nos vuelva a enviar un Scud es sólo el 1%, así que estamos 99% tranquilos, (aunque hoy leí una entrevista a un profesor experto en Iraq, quien calcula que las posibilidades de que recibamos un Scud son menores del 50%, número algo más preocupante que el 1%).

 

Filtro anti-gas
Mi Enfoque # 4    21 de marzo, 2003

La compañía que fabrica dichos filtros, (la demanda es tan grande que el tiempo de entrega mínimo es de dos meses y medio) pertenece a una secta alemana, no judía, asentada en la ciudad de Zichron Yakov, cercana a Haifa.

La firma se llama “Arca de Noé”, nombre para mí algo escalofriante ya que me trae a la memoria la historia de Noé. Como recordarán, los que no subieron al arca construida por la firma Noé e hijos Ltd., fueron totalmente exterminados.

Me parece interesante el hecho de que alemanes vendan a judíos un artículo que los protege contra la muerte por gas.

 

 

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