x
Mi Enfoque #324, 22 de julio, 2010

Mi Enfoque #324, 22 de julio, 2010

En este número:
• Los 4 jinetes del Apocalipsis
 "Dios mío, cuídame de mis amigos, porque de los enemigos me cuido yo solo"
• El Cuarto Mandamiento y los ultra-ortodoxos
• La situación de las mujeres en Arabia Saudita
 ¡Ay de usted si la agarro leyendo la Torah!
_______________________________________

Los cuatro jinetes del Apocalipsis
Mi Enfoque #324, Julio 22, 2010, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

Detrás de los jinetes van diablos en tropel
que gritan y castigan sin descanso a su corcel
 ("Jinetes en el cielo", de Raphael)


Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento, menciona en su capítulo 6 a cuatro jinetes, cuyos caballos, uno blanco, otro rojo, el tercero negro y el cuarto amarillo, representan respectivamente la victoria, la guerra, el hambre y la muerte.

Utilizando una metáfora similar, cuatro jinetes cabalgan (en los últimos años galopan) contra Israel. Uno va montado en un caballo llamado "Odio", el caballo del segundo se llama "Hipocresía", el del tercero "Ingenuidad", y el del cuarto "Ignorancia".

Los ejemplos abundan. Respecto al "Odio", basta leer las columnas, saturadas de prejuicio y animadversión hacia Israel, que llenan las páginas de tantos periódicos en España y otros países europeos

El ejemplo más reciente de "Hipocresía" fue la reacción británica al uso que hicieron los espías rusos en los Estados Unidos de pasaportes británicos falsificados, procedimiento usado universalmente por espías. Cuando se descubrió que agentes israelíes usaron pasaportes británicos en Dubai, se volvieron histéricos, publicaron editoriales indignados en los periódicos, y en el Parlamento se exigió condenar a Israel. Ahora, que se descubrió que los rusos usan pasaportes británicos, reapareció la tradicional flema británica, no se publicó una sola condena en los periódicos británicos, y ningún miembro del Parlamento mencionó el incidente.

Un ejemplo de "Ingenuidad" lo dan los visitantes a Gaza que se dejan manipular fácilmente por sus guías de Hamás. Un reciente visitante escribió "Las casas bombardeadas en los barrios de Beit Lahiya, al norte de la Franja, y de Ezbt Abed Rabbo, lucen sus interiores desventrados, sus muñones de fierros y sus escombros por doquier". Tal vez por olvido, o por falta de tiempo, su guía palestino no pudo enseñar al ingenuo visitante los súper mercados de Gaza, llenos de comida, ni la piscina olímpica, (verlos en http://www.youtube.com/watch?v=LLNMT3gpvg4). Tampoco lo llevó a cenar al prestigioso restaurante Roots Club, posiblemente porque no consiguió reservación. En www.youtube.com los dueños del restaurante lo describen como "una mezcla única de diseño contemporáneo y chic urbano en el corazón de la ciudad de Gaza. Es un complejo de múltiple uso que incluye un excelente restaurante de comida internacional, un elegante salón de banquetes, y una terraza para el café. Está a sólo doscientos metros de la playa de arenas blancas de Gaza, y a pocos minutos de los centros comerciales de la ciudad", (ver (http://www.youtube.com/user/RootstheClub). Y si el ingenuo visitante, en busca de material para sus columnas anti-israelíes, vuelve en estos días a Gaza, debería exigir a su guía que lo lleve al centro comercial Gaza Mall, inaugurado la semana pasada, donde verá con shock como la pobre gente de Gaza se ve obligada a hacer largas colas para poder pagar sus compras en la caja registradora, (ver http://www.youtube.com/watch?v=R-okjIj8MSY).

Y, por último, la "Ignorancia". La enorme mayoría de los que leen, escuchan y repiten que Israel es un país expansionista, genocida y apartheid, sufren de la más inmensa ignorancia. No saben, (y, lo que es peor, no tienen interés en saber), que la Liga de las Naciones destinó Tierra Santa para ser el hogar judío que los británicos unilateralmente desmembraron Transjordania y la entregaron a los árabes que la Guerra de los Seis Días en 1967 comenzó cuando Nasser bloqueó la entrada al puerto de Eilat que Israel, pocas semanas después de su aplastante triunfo, ofreció devolver todos los territorios que habían caído en sus manos a cambio de la paz, y que los países árabes, en la Conferencia de Karthoum se negaron que Israel a cambio de una paz fría con Egipto le entregó la península del Sinai, un territorio tres veces mayor que Israel que la población palestina de Cisjordania y Gaza se ha triplicado desde 1967 que en Israel hay parlamentarios árabes, jueces árabes, profesores universitarios árabes etcétera, etcétera.
_______________________________________

"Dios mío, cuídame de mis amigos, porque de los enemigos me cuido yo solo"
Mi Enfoque #324, Julio 22, 2010, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

Algunos, de los que se proclaman amigos de Israel, están convencidos de que ellos saben mejor que los israelíes lo que estos deberían hacer. Se consideran tan infalibles en lo que concierne al conflicto del Medio Oriente como lo es el Papa cuando habla de fe o moral. 

El convencimiento de estos amigos está en proporción inversa a la distancia que están de Israel. Mientras más lejos residen, más convencidos están de su superior sagacidad y clara visión, que, según ellos, excede en mucho a lo que poseen el gobierno de Israel y los ciudadanos que han elegido a ese gobierno.

Su convicción de infalibilidad también está en proporción inversa al tiempo que han estado en Israel. El que nunca ha visitado Israel sabe más que el que visita el país por una semana cada cinco ó siete años*, y ambos, por supuesto, saben mucho más que los israelíes que han vivido aquí toda su vida.

Estos amigos no se cansan de proclamar su amistad, y la demuestran al no escatimar sus consejos y, menos aún, sus críticas.

Desde sus departamentos en Nueva York, París, Barcelona o cualquier otra metrópolis del mundo, emiten constantemente exigencias y críticas. Piden que Israel anule el bloqueo, y permita a cualquier barco, incluyendo los fletados por organizaciones islámicas que predican el odio a los judíos, atracar en Gaza, sin ser revisado. Piden insistentemente que se prohiba la construcción judía en los barrios de Jerusalem este y que Israel no haga nada que pueda dañar las relaciones de amistad de los Estados Unidos con los ayatolas de Irán. Exigen que Israel entregue territorios a cambio de vagas promesas de futura paz. Critican que Israel construya una cerca de seguridad para evitar que entren terroristas ya que "eso demuestra desconfianza y es ofensivo".

Una de las organizaciones de judíos americanos que proclaman en voz en cuello su "sincera amistad" a Israel es "J-Street", que se describe a si misma como "pro-Israel y pro-paz". Acaba de iniciar una campaña pidiendo al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que prohiba bajar de los impuestos las donaciones a los colegios, sinagogas y centros de recreación judíos en la Cisjordania y en el este de Jerusalén, pues, según sus dirigentes, eso pone en peligro el futuro de Israel.

El problema con estos amigos es que los únicos afectados, si sus sugerencias se pusieran en práctica, serían los israelíes, para bien o para mal. Si el resultado fuese una catástrofe para Israel y para los israelíes, estos amigos de Israel, sentados en la comodidad de su sala, en su departamento en Nueva York, París o Barcelona, frente a la televisión, viendo CNN o Fox, se limitarían a decir, "Tal vez no era buena idea", apagarían la televisión y se irían a dormir con la conciencia tranquila.

* Tengo algunos amigos ―que están entre los pocos miembros que aún le quedan a Meretz, el agonizante partido de izquierda― para quienes la más mínima crítica a su ídolo, el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, les produce lo que el toro siente al ver un trapo rojo. Aunque no tienen, que yo sepa, parentesco con Vargas Llosa, leer críticas que alguien haga a las expresiones políticas del escritor les causa más furia que escuchar mentadas de sus propias madres.
Para evitar que se alboroten, con posibles consecuencias negativas para su salud, quiero informar a los devotos de Vargas Llosa que en este artículo no hago ninguna mención directa o indirecta del escritor. Como dicen en el cine, "cualquier similitud con la vida real es pura coincidencia".
_______________________________________

El Cuarto Mandamiento y los ultra-ortodoxos
Mi Enfoque #324, Julio 22, 2010, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

Seis días trabajarás y harás toda tu labor, pero el sétimo día es el Shabat del Señor tu Dios, en el cual no harás ningún trabajo
(Éxodo 20:9-10).
Si dividimos el Cuarto Mandamiento en dos partes, vemos que en la primera parte, ("Seis días trabajarás y harás toda tu labor"), Dios nos ordena trabajar, mientras que en la segunda parte ("el sétimo día es el Shabat del Señor tu Dios, en el cual no harás ningún trabajo), nos pide que nos abstengamos de trabajar y descansemos el sábado.

Los ultra ortodoxos en Israel (pero no los ultra ortodoxos en otros países) gradualmente fueron olvidando la primera parte del Cuarto Mandamiento, y hoy la mayoría de ellos no la cumplen. En 1970, el 20% de los ultra ortodoxos masculinos no trabajaban. En el año 2010 el porcentaje llega al 65%, y está en subida.

Stanley Fischer, el Presidente del Banco de Israel, (equivalente al puesto de Ben Shalom Bernanke, presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos), está sumamente alarmado, y dice que un sector de la población que no trabaja llegará pronto a más del 10% del población, y que 70% de ellos viven de la caridad, es un grave peligro para el futuro de Israel.

Aún si hubiesen ultra ortodoxos que quisieran trabajar (en la mayoría no es el caso) su educación secular, aparte del estudio del Talmud, es tan limitada, (peor que la que reciben los niños en los países más atrasados) que sería excepcional que produzcan ingenieros, físicos, médicos, u otras profesiones que son indispensables para competir en la economía occidental.

Los rabinos ultra ortodoxos no comparten la alarma de Fischer, ya que, tal como lo declaró Menahem Eliezer Moses, representante en la Knesset del partido "Torah Judaísmo Unido", no importa si los hombres de la comunidad no trabajan, ya que las esposas si lo hacen.
_______________________________________

La situación de las mujeres en Arabia Saudita
Mi Enfoque #324, Julio 22, 2010, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

En la mayoría de los países islámicos las mujeres tienen ciertas restricciones en sus derechos, comparadas con las mujeres del occidente. En Afganistán, cuando el país estaba bajo el régimen de Talibán, a las mujeres les estaba prohibido estudiar. En Irán, si a una mujer la condenan por adulterio, (como ha sucedido en estos días) su castigo es la pena de muerte por lapidación (muerte a pedradas).

Arabia Saudita es el país islámico que más control ejerce sobre las mujeres. Las mujeres no tienen derecho al voto ni a ser elegidas a posiciones políticas. Y, caso único en el mundo, se les prohíbe manejar automóviles.

Todas las mujeres en Arabia Saudita, sean niñas o adultas, necesitan, por ley, un guardián masculino, su padre o su esposo, cuyo permiso es esencial para contraer matrimonio, entablar divorcio,  viajar (si la mujer es menor de 45 años), buscar trabajo, o abrir cuenta bancaria.

El honor del guardián depende del comportamiento de la mujer. Si la mujer hace algo que cause vergüenza al guardián y afecte su honor, o simplemente provoque sospechas, él tiene derecho a castigarla, lo cual en casos extremos incluye matarla.

A las mujeres se les exige vestirse con modestia, lo cual significa que deben cubrirse todo el cuerpo, excepto las manos y los ojos. Deben usar el niqab (velo) y el hijab (chal que cubre la cabeza). La ropa debe ser gruesa, opaca y no pegada al cuerpo. No debe ser de colores vívidos.

Está prohibido a las mujeres juntarse con hombres que no son sus parientes cercanos (esposo, padre, abuelo, hermanos y tíos). La ley castiga severamente las infracciones. Hace un par de años una mujer de 75 años permitió que un hombre le lleve pan a su domicilio. Fue castigada con 40 latigazos, prisión, y como no era ciudadana del país, fue deportadas.

No se permite que hombres y mujeres estén juntos en sitios públicos, para lo cual en la mayoría, no sólo de los edificios de oficinas, bancos y universidades, sino también en muchos hogares privados, hay entradas separadas para hombres y mujeres, y áreas separadas para toda clase de reuniones, incluyendo matrimonios y funerales.

Los restaurantes tienen habitaciones "familiares" donde las mujeres pueden comer, y habitaciones separadas sólo para hombres. Generalmente no permiten entrar a mujeres que vienen sin su esposo o su Guardian. Cadenas americanas como McDonald, Pizza Hut, Starbucks, y otros cumplen fielmente con estos requisitos.

Las organizaciones de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y no gubernamentales no se inmiscuyen ni protestan contra el trato discriminatorio que sufren las mujeres en Arabia Saudita y en otros países islámicos. Están demasiado concentrados condenando a Israel.
_______________________________________

¡Ay de usted si la agarro leyendo la Torah!
Mi Enfoque #324, Julio 22, 2010, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

Durante la celebración de Yom Kipur, el Día del Perdón, un judío se acerca al portero que está en la entrada de la sinagoga y le pide que le deje entrar.
"¿Ha comprado usted un ticket para los servicios religiosos?",  le pregunta el portero.
"No, no he comprado"
"¡Entonces no puede entrar!"
"Es que necesito darle un mensaje urgente al Sr. Cohen que está adentro.
"Bueno, le dejaré que entre, pero ¡ay de usted si lo agarro rezando!"

El hecho de que Israel esté en el corazón del Medio Oriente significa que es inevitable que nos contagiemos de algunas de las costumbres y puntos de vista de nuestros vecinos. Por ejemplo, como no se encuentran muchas palabras groseras en el hebreo bíblico, los israelíes, cuando les es indispensable expresar ciertos sentimientos, (especialmente en el estadio de fútbol) usan palabras y frases árabes ya que el vocabulario hebreo no les es suficiente.

Los pasajeros masculinos, en algunos barrios ultra-ortodoxos, quieren imponer la segregación de los sexos en los vehículos de servicio público, obligando a las mujeres a sentarse en las filas de atrás.

Hace un tiempo se descubrió la existencia de una secta de mujeres, que, por motivos de modestia, iban tan cubiertas de vestimentas que más parecían montañas ambulantes de trapos que mujeres.

Un grupo de mujeres, llamadas "Mujeres del Muro" se reúnen periódicamente en la Plaza del Muro Occidental del Monte del Templo para rezar. Debido a las protestas de muchas personas, (no sólo de ultra-ortodoxos) la Corte Suprema les prohibió leer la Torah en el Muro, restringiéndolas a un sector, también del Muro, pero algo más alejado de la Plaza.

Hace unos días, las fuerzas policiales detuvieron a Anat Hoffman, jefa de las "Mujeres del Muro", por sospechar que quería leer la Torah en el Muro. Hoffman protestó que no tenía tal intención, y que sólo estaba cargando la Torah en camino al sector donde si le está permitido leerla. Para poder salir de la comisaría pagó una fianza de 5,000 shekels y prometió cumplir con la orden de no acercarse a la Plaza del Muro durante 90 días.
_______________________________________

 

Imprimir
   
Envíalo a un amigo
   
Añadir una nueva respuesta
   
Comentarios de los lectores
Suscripcion Gratis

GRATIS Inscribete en la lista para recibir Mi Enfoque semanalmente

Nombre:
País:
Correo electrónico*:
Me añado a la lista
Anulame de la lista - haz click aqui