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Mi Enfoque # 115 5 de noviembre, 2005

Mi Enfoque # 115   5 de noviembre, 2005

 Recordando a Rabin
• ¿En que momento comienza la historia? 
• Beersheba, capital mundial del ajedrez
 "No sabe ni jota"
• No todos los nombres son kasher


Recordando a Rabin

El 4 de noviembre de 1995 Yigal Amir, un estudiante de leyes de 25 años, de ideología extremista, asesinó al primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, con dos balazos a la espalda, por "querer entregar territorios de Eretz Israel a los árabes".
El asesinato de Rabin tiene gran similitud con otro evento histórico que ocurrió hace dos mil quinientos años. Gedaliah ben Ahikam, nombrado por los babilonios gobernador del conquistado reino de Judah, fue asesinado, en el año 585 antes de la era, por Ismael ben Netaniah, un oficial del derrotado ejército judío. Su "crimen": cooperar con los babilonios. La muerte de Gedaliah se conmemora anualmente con un día de duelo y ayuno.
Los asesinatos de Rabin y Gedaliah no son los únicos casos de líderes judíos que han pagado sus altos cargos con sus vidas. Luego de la división del reino de Salomón, cinco de los veinte reyes que tuvo Judah, el reino del sur, murieron asesinados. La situación fue aun peor en Israel, el reino del norte, donde ocho de los diecinueve reyes fueron asesinados por sus sucesores.
Israel tiene una gran deuda de gratitud a Rabin, por sus servicios a la patria en el ejército y en la política. Avenidas, calles, hospitales y la principal plaza de Tel Aviv llevan merecidamente su nombre. El problema es que muchos han olvidado al Rabin de la vida real, y han creado, con admiración absoluta e incondicional, una figura idealizada. Hasta se podría decir que lo han beatificado.
Rabin, como cualquier otro ser humano, no fue un santo muchas veces demostró falta de empatía hacia aquellos afectados por su política, y utilizo epítetos ofensivos contra ellos.
Respecto a su desempeño militar, hay que recordar que Rabin, cuando era un joven oficial del ejército, dirigió el tiroteo que mató a 10 judíos, miembros del Irgún, en el incidente del barco "Altalena" en junio de 1948. En 1967, cuando era jefe del Estado Mayor del ejército, sufrió una crisis de nervios antes de la Guerra de los Seis Días.
Fue Ministro de Defensa en el Gobierno de Unidad Nacional entre 1988 y 1990, los años de la primera intifada, y no logró encontrar la respuesta adecuada, militar o pacífica, para terminar con el levantamiento palestino
La más fuerte crítica que le hará la historia es haberse dejado convencer por Yossi Beilin y Shimon Peres a que firme los Acuerdos de Oslo con la OLP, los cuales fortalecieron a Arafat, y, eventualmente, causaron la muerte de cerca de 1,500 israelíes en los primeros años de este nuevo siglo.
Debemos recordar y honrar al hombre que perdió su vida buscando la paz para su pueblo, pero no lo debemos endiosar.


¿En que momento empieza la historia?

Imaginémonos que un soldado israelí ha sido enjuiciado por disparar a una persona desarmada. El hombre estaba desarmado, porque acababa de arrojar su granada, y esta estaba aún en el aire y ya no en su mano, cuando el soldado le disparó una bala. Por lo tanto, la acusación de que el soldado disparó a una persona desarmada es técnicamente correcta, y el soldado debe ser considerado culpable.
Pero… si el juez le permite al abogado defensor contar la historia, no desde el momento cuando el soldado le disparó a un hombre "desarmado", sino, retrocediendo unos cuantos segundos, desde el momento cuando la granada todavía estaba en la mano del terrorista, el veredicto sería distinto.
Otro ejemplo: si mi vecino se queja al juez de que a las 10:56 AM yo le pegué una cachetada, y el evento lo relata comenzando desde ese preciso momento, yo sería merecedor de un castigo. Pero… si el juez me permite que yo cuente la historia comenzando con lo que ocurrió un minuto antes, a las 10:55 AM, cuando mi vecino, sin ningún motivo, me dio un puñetazo en la nariz, es probable que sea mi vecino el que reciba la reprimenda del juez.
Y este mismo problema, determinar en que momento empieza la historia, se aplica al conflicto israelí palestino.
Los palestinos, sus defensores y simpatizantes, comienzan el relato desde la fecha del 13 de junio de 1967, cuando la población palestina se despertó una soleada mañana y se encontró con la inesperada y desagradable sorpresa que había una ocupación israelí. Eventualmente esta ocupación ocasionó el levantamiento que los palestinos llaman "Intifada" y los israelíes conocen bajo el nombre de "Guerra del Terror", lo cual dio pretexto a los israelíes para construir barreras de control y un muro de separación, que han causado infinito sufrimiento a los palestinos. Esta es una historia escueta donde claramente se entiende quienes son los opresores y quienes las víctimas.
Pero si la historia la comenzamos de un poco más atrás es muy probable que lleguemos a otras conclusiones.
Retrocedamos unos 3,000 años. Los judíos desde el siglo X antes de la era hasta el siglo I viven en su reino en lo que hoy es Israel, Cisjordania y Transjordania. Los romanos los conquistan, destruyen el templo, y expulsan a la mayor parte de la población, aunque siempre quedan judíos en Jerusalén, Yavne, Tiberias y Safed. En el siglo VI los árabes conquistan el Medio Oriente, y la tierra de Israel se vuelve una provincia del imperio musulmán. En el siglo XV los turcos, a su vez, conquistan el territorio donde eventualmente, en el siglo XX, surgirán los estados de Egipto, Saudi Arabia, Líbano, Jordania, Siria, Irak, e Israel.
A fines del siglo XIX los judíos empiezan a inmigrar a Palestina, compran terrenos y fundan ciudades. Jerusalén desde 1860 tiene mayoría judía.
Turquía comete el error de aliarse con Alemania y es derrotada por los ingleses y franceses en la Primera Guerra Mundial. La Liga de las Naciones le otorga a Gran Bretaña un Mandato sobre Cisjordania y Transjordania, lo que hoy es Israel y Jordania, para crear allí un Hogar Nacional Judío. A Francia se le da un mandato similar sobre lo que hoy es Siria y Líbano.
Poco tiempo después Gran Bretaña separa Transjordania de Cisjordania para dársela a la dinastía Hashemita que había sido expulsada por Ibn Saud de lo que hoy es Arabia Saudita, y queda la Cisjordania como Hogar Nacional Judío. La Agencia Judía, con dinero recolectado de los judíos de todo el mundo, compra extensas áreas de territorio de los hacendados árabes, donde se construyen poblaciones y kibbutzim.
En 1947 las Naciones Unidas votan por la partición de Cisjordania en áreas judías y árabes, con Jerusalén como ciudad internacional. Los judíos aceptan el plan. Los árabes no.
En mayo de 1948 los ingleses se retiran. Israel declara su independencia, y el día siguiente 6 ejércitos árabes invaden. La guerra termina en 1949 con líneas de armisticio que sirven de frontera hasta junio de 1967. Egipto queda en control de la franja de Gaza. Transjordania anexa Cisjordania, y cambia el nombre del país a Jordania. Jerusalén queda dividida entre Israel y Jordania.
En 1967 Egipto bloquea el estrecho de Tiran para impedir que barcos lleguen al puerto israelí de Eilat, lo cual constituye un peligro de asfixia mortal para Israel. En junio estalla la Guerra de los 6 Días. Israel destruye la aviación egipcia. Jordania, a pesar de que Israel le pide que no intervenga, ataca a Israel. Siria hace lo mismo. La guerra termina con Israel en poder del Sinai, Gaza, Cisjordania y las alturas del Golan.
Y con esto llegamos al 13 de junio de 1967 que es la fecha cuando recién comienza la historia para los palestinos.


Beersheba, capital mundial del ajedrez

Beersheba, (la palabra hebrea se puede traducir como "Siete pozos" o "Pozo del juramento"), es la principal ciudad en el desierto del Negev en Israel. En la época de la Biblia estaba situada en el extremo sur del país, y de allí la frase De Dan a Beersheba. Abraham vivió allí y cavó pozos de agua, lo cual le dio el nombre a la ciudad.
Durante la época turca Beersheba había decaído y ya no era una ciudad, ni siquiera un pueblo, sino un grupo de pozos utilizados por los beduinos. En 1900 los turcos construyeron en el lugar un centro administrativo para las tribus nómadas del Negev. En 1917 Allenby capturó Beersheba, que llegó a tener una población de 4,000 personas, todas ellas árabes musulmanes, durante los años del Mandato Inglés. En 1948 las Naciones Unidas determinaron que la ciudad sería árabe según el plan de partición. Cuando los seis ejércitos árabes invadieron Israel, las fuerzas judías capturaron la ciudad.
Hoy Beersheba cuenta con alrededor de 200,000 habitantes, y dos prestigiosos centros de altos estudios, El Instituto de Investigación del Desierto, y la Universidad Ben Gurion.
Una de sus mayores distinciones es tener más grandes maestros de ajedrez per cápita que cualquier otra ciudad del mundo. Este auge ajedrecista comenzó en 1972 cuando Eliyahu Levant, quien había sido el entrenador del Club Espartaco de Ajedrez en Leningrado, emigró a Israel. Los clubes de ajedrez le pidieron que se establezca en Tel Aviv, pero él, inspirado por el ejemplo de Ben Gurión de hacer florecer el desierto del Negev, se radicó en Beersheba, donde fundó un club de ajedrez que atrajo a cientos de niños.
En la década de los 90, cuando cientos de miles de judíos rusos emigraron a Israel, muchos, atraídos por la fama del club de Levant, escogieron vivir en Beersheba.
Esta semana la ciudad de Beersheba es la anfitriona del Campeonato Mundial de Ajedrez por Equipos, donde compiten ocho países, Israel, Rusia, Ucrania, China, Cuba, Armenia, Georgia, y los Estados Unidos.
Es una interesante paradoja que Cuba, país que no mantiene relaciones diplomáticas con Israel, participa en el campeonato, mientras que Egipto (campeón del continente africano), boicoteó el campeonato porque se realiza en Israel, país con el cual firmó hace dos décadas un tratado de paz.


"No sabe ni jota"

"No sabe ni jota". "No entiende ni jota". Estas frases significan que la persona de la que se está hablando no sabe o no entiende nada.
Para entender el origen de la frase debemos estar familiarizados con el proceso de "transliterar" de un idioma a otro: reemplazar el signo de un sistema de escritura que representa un sonido en un idioma, mediante el signo de otro sistema para representar el mismo sonido, o el que resulte mas aproximado.
Por ejemplo, un nombre, como Iosef se translitera a "José". Otros ejemplos son: Iakov a "Jacobo", Ieshu a "Jesús", Iojanan a "Juan", Iarden a "Jordán", Ieoshuha a "Josué", Ieremihahu a "Jeremías".
La pregunta es ¿Porqué la primera letra de estos nombres, que en hebreo es la letra yod, equivalente al sonido representado por las letras "i" o "y", es reemplazada en castellano por la letra "j", cuyo sonido es tan distinto de la "i" o "y"?
La respuesta es: cuando se introdujo durante la Edad Media el uso de la letra "j" (que no existía en el alfabeto del latín clásico) para representar la yod hebrea, su sonido no era el de hoy, sino el de la "i" o "y" de nuestros días. Con el correr del tiempo la letra "jota" vino a representar el sonido que conocemos hoy.
En el ladino, idioma de los judíos sefarditas, castellano que se hablaba en España en el siglo XV, la palabra "mujer", por ejemplo, se pronuncia "muyer".
En resumen, la "jota" es el nombre en castellano de la letra yod, la más pequeña del alfabeto hebreo. Decir que una persona "no sabe ni jota", equivale a decir que no sabe escribir ni siquiera la letra mas pequeña. En otras palabras, que es un completo ignorante.


No todos los nombres son kasher

La Biblia, (Génesis 2:19-20), cuenta que Dios creó a todos los animales del campo y a las aves del cielo, y se los trajo a Adán para ver que nombre les daba, y cualquier nombre que Adán les escogía, ese era el nombre con el que se quedaban. Esa tradición continúa hasta hoy y es prerrogativa de los padres y madres escoger el nombre de sus hijos o hijas.
Un grupo de rabinos israelíes ha llegado a la conclusión de que es necesario limitar esa facultad. Los doctos teólogos han establecido en su página web, www.moriya.org.il, algunas pautas para determinar si un nombre es o no aconsejable  para el recién nacido.
Las razones que dan para considerar que un nombre no debe ser usado son muy variadas. Por ejemplo, Ariel, el nombre del Primer Ministro de Israel, está fuera de límite, ya que al ser pronunciado, el ángel de ese nombre puede considerar que lo están llamando, venir, ver que su visita fue en vano, y montar en cólera con consecuencias no previstas.
Omri, nombre del hijo mayor de Ariel Sharon, tampoco es kasher porque, a pesar de ser bíblico, fue el de un rey idólatra.
Es preferible, dicen los rabinos, abstenerse de dar nombres que recuerdan a sitios geográficos, ya que pueden causar futuras controversias. Digamos que a una niña sus padres, admiradores de la Ciudad Luz, le ponen el nombre París, ¿Como se sentirá la chica dentro de algunos años cuando París sea una ciudad dominada por fanáticos islámicos, lo cual es factible si los disturbios de esta semana se vuelven rutina?
Otros nombres que están en la lista negra son aquellos que no suenan muy judíos, como por ejemplo Donna, Barr, y Shirley.
Y de ningún modo se debe dar a los niños o niñas un nombre que puede ser usado por ambos sexos, como, por ejemplo, Roni, Danielle,  o Sharon.
Tampoco miran con buenos ojos dichos rabinos los nombres que incluyen la sílaba el, sea como sufijo o prefijo, debido a que El en hebreo significa Dios. Por ejemplo, Rafael.
Revisando los nombres de mis nietos, veo que nos hemos metido en camisa de once varas, ya que Ariel, Daniel, y Michael, incluyen el sufijo el. Tal vez, si los llamamos Ari, Dani, y Micha respectivamente, los rabinos no insistirán en la necesidad de un cambio de nombre.

 

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