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Mi Enfoque # 43 2 de abril, 2004

Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

El precio de la libertad
Como convencer a un niño para que se suicide
La BBC une su voz a la protesta contra el abuso cínico de los niños.
El problema no son sus genes, sino su cultura y su educación
La Tercera Guerra Mundial
El Primer Ministro palestino condena por primera vez los ataques suicidas

 

El precio de la libertad
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

El precio de la libertad es vigilancia eterna, dijo Wendell Phillips, (1811-1884). La Hagadá de Pesach dice lo mismo, pero lo expresa en forma distinta: No es uno solo el que se alzó contra nosotros para exterminarnos, sino que en cada generación surgen los que quieren aniquilarnos.
En Pesach celebramos nuestra liberación, pero la Hagadá nos recuerda que la liberación debe ganarse constantemente. En cada generación cada uno debe sentir como que él mismo salió de Egipto.
Hace pocas semanas celebramos Purim y la destrucción de Haman, el genocida que nos quería exterminar. Hoy es Hamas, (casi el mismo nombre) y otras organizaciones terroristas los que nos quieren destruir.
Como judíos sabemos lo que la experiencia nos ha enseñado: en cada generación debemos estar vigilantes y luchar por nuestra liberación.
¡Te deseo un Hag Sameach!

 

Como convencer a un niño para que se suicide
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

En las últimas semanas hubieron varios casos de niños o adolescentes enviados por grupos terroristas al suicidio. Por suerte para dichos niños y para las personas que habrían sido asesinadas o mutiladas por sus bombas, estos precoces candidatos a “mártires” fueron descubiertos a tiempo por soldados alertas, y las bombas fueron neutralizadas sin causar daños.
Tamer Khawireh, colegial de de 15 años de edad, estudiante de tercero de Secundaria, es hijo de una familia rica residente en la ciudad de Nablus. La semana pasada, durante una visita a la mezquita, le presentaron un líder religioso. Este clérigo, quién dijo llamarse Ibrahim, lo encerró un rato en un cuarto oscuro y de allí lo llevó a un cuarto iluminado, explicándole que esa era la diferencia entre el infierno y el paraíso. Luego le manifestó a Tamer que había necesidad de vengar la muerte de Yassin, y le pintó las maravillas del paraíso con énfasis en las bellas vírgenes que estarían allí a su completa disposición.
El muchacho expresó temor de que, a consecuencias de su suicidio, el ejército de Israel demolería la residencia de sus padres. El clérigo lo tranquilizó prometiéndole que Jihad Islámico pagaría $35,000.oo a su familia para reconstruir la casa.
Tamer dijo que prefería no suicidarse de inmediato ya que quería estar presente en el próximo matrimonio de sus hermanas. El clérigo le aseguró que eso no era necesario ya que ya las vería algún día en el paraíso. Para terminar de convencerlo le dieron a Tamer 100 shekels, un teléfono celular, cigarrillos y un billete de cien shekels.
Un hermano mayor lo vio fumar y hablar por el teléfono celular. Le pidió explicaciones y lo obligó a confesar. El padre del muchacho habló con representantes del Jihad Islámico y les manifestó su desacuerdo con su proceder. Le pidieron disculpas diciendo que la altura de Tamer les había hecho pensar erróneamente que el muchacho ya tenía 18 años.
Lo que a mi me asombra en todos estos casos es el altruismo y el desprendimiento de los líderes de Hamas, Jihad, y otros grupos similares que, en vez de acaparar para ellos las hermosas vírgenes, las ceden generosamente a otras personas. 
 
 

La BBC une su voz a la protesta contra el abuso cínico de los niños.
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

En mi boletín de la semana pasada mencioné que la organización DIN-SP, (Defensa Internacional del Niño – Sección Palestina) protestó enérgicamente contra el uso de los niños.
La BBC de Londres unió esta semana su voz a la protesta contra el abuso cínico de los niños.
Evidentemente los ejecutivos de la  BBC consideraron que suficientes otras organizaciones internacionales de noticias habían ya reportado el uso de niños suicidas por los terroristas Palestinos, así que ellos, demostrando una vez más la imparcialidad que los caracteriza, manifestaron, a través de su corresponsal Orla Guerin, su condena contra “la manipulación cínica que Israel hace de los niños palestinos para sus propósitos de propaganda”.
A diferencia de otros medios de comunicación que disimulan sus sentimientos anti-judíos hipócritamente, la BBC tiene el gran mérito de la franqueza en exponer sus odios y prejuicios.
Una reciente película de la BBC, Las Armas Secretas de Israel, realizada antes de la Guerra de Irak, pinta a Israel como un estado criminal y un peligro internacional mucho más grande que Saddam Hussein, y concluye que si fuese necesario bombardear a alguien, es preferible primero a Israel.
Hace un par de años, anticipándose a la filmación del “Evangelio según Gibson”, la BBC mencionó en un programa que la muerte de niños palestinos en la Intifada era equivalente al intento judío para matar al infante Jesús, llamado en los Evangelios “la masacre de Herodes de los inocentes”.  (Este evento no figura en ninguna de las crónicas de los historiadores de la época, tales como Josefo Claudio y otros).
En resumen para la BBC no hay un Israelí bueno ni un palestino malo.
Como dato curioso, el Gran Rabino de Inglaterra, Jonathan Saks, demostrando que él también conoce las enseñanzas del Nuevo Testamento, (Al que te pegue en la mejilla derecha, ofrécele también la izquierda – Mateo 5:39), alabó hace unas semanas a la BBC por su “integridad, imparcialidad, y honestidad”.

 

El problema no son sus genes, sino su cultura y su educación
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

El día miércoles fueron asesinados a tiros cuatro civiles americanos en la ciudad de Faluja en Irak. Luego que los asaltantes huyeron, algunos de los espectadores empezaron a apedrear los vehículos que estaban en llamas. Atraídos por los gritos decenas de residentes de la ciudad vinieron corriendo. Sacaron a los cuerpos calcinados de los vehículos y los empezaron a golpear y a mutilar mientras otros, a quienes, por la aglomeración de la turba, les era difícil tomar parte activa en la orgía macabra bailaban y gritaban “Viva el Islam”. Luego, los cuerpos desmembrados fueron colgados por los pies de un puente sobre el río Eufrates y apedreados. Cuando el populacho se cansó de tirar piedras, descolgaron a los restos, los tendieron en la calzada y dieron oportunidad a otros, incluyendo niños, de patear y apuñalar a lo que quedaba de los cadáveres. Dos de los cuerpos fueron amarrados a vehículos y arrastrados por las calles de la ciudad, en repetición de lo ocurrido en 1993 en la ciudad de Mogadishu, Somalia, a 18 soldados americanos.
Lo mismo también sucedió en Ramallah en el mes de octubre del 2000. Dos reservistas israelíes que equivocaron el camino llegaron a Ramallah, donde la policía palestina los detuvo y los llevó a la comisaría. Una turba de entre mil a dos mil palestinos entró, asesinó a los israelíes, (sin que la policía hiciese nada por impedirles), tiraron los cuerpos por la ventana, y los arrastraron por las calles. Los linchadores mojaron sus manos con la sangre de las víctimas y orgullosamente se fotografiaron. El linchamiento fue filmado por la Televisión Italiana. Riccardo Christiano, el representante de la Televisión Italiana en Israel pidió disculpas a la Autoridad Palestina por haber enseñado el video, y prometió no volver a hacerlo.
Es difícil imaginar en que otra parte del mundo podrían haber turbas que se porten de manera tan cruel, inhumana y bárbara como lo hicieron los árabes en Faluja hace tres días, en Mogadishu en 1993 y en Ramallah en el año 2000.
Esto es algo que sólo es concebible que suceda en un país árabe o islámico. La pregunta es, ¿por qué?
Zeev Boim, el vice-ministro de Defensa de Israel, dijo, “Lo tienen en la sangre”, con lo cual demostró que la estupidez no es obstáculo para lograr un alto puesto en el gobierno.
Los actos barbáricos de los árabes son causados por su cultura y su educación por el indoctrinamiento de odio al “infiel” por el fanatismo por la perversión en la enseñanza de la religión por la envidia al mundo occidental y por su complejo de inferioridad que refleja la realidad de su atraso social, cultural, económico y democrático, pero que los hace culpar a cualquiera, menos a si mismos, de su situación.
El día que los islámicos cesen de echar la culpa a otros por su decadencia actual será el día que empezará su progreso.
Los grandes éxitos de los árabes que han emigrado a otros países, - incluyendo a los países latinoamericanos -, en los campos sociales, políticos y económicos prueban que el problema no está en sus genes sino en la cultura retrógrada y opresiva que prima en los países islámicos y en la educación que allí reciben los niños.

 

La Tercera Guerra Mundial
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

Bombas en Madrid, Bali, Buenos Aires, Casablanca, Túnez, Moscú, Chechenia, Estambul. Suicidas asesinos en Tashkent, Bukhara, Irak, Israel, Saudi Arabia, Pakistán, India. Miles de muertos en Nueva York y Washington. Cohetes en Kenia contra aviones civiles.
Al igual que hace 60 años estamos hoy enfrentando a un enemigo cuya doctrina es la conquista del mundo, en este caso no para el nazismo sino para el Islam.
La situación hoy tiene muchos puntos de similitud con la década de los 30 del siglo pasado. El enemigo primero enfiló contra los judíos, lo cual no preocupó a muchos. Por el contrario, se decían para sí, “Esos judíos se merecen lo que les pasa”. (Hoy la crítica a los judíos es aún peor, ya que tenemos el atrevimiento de defendernos, lo cual no había ocurrido en los previos dos mil años).
La época actual es equivalente a la del Apaciguamiento en la Segunda Guerra Mundial, cuando Inglaterra y Francia otorgaban a Hitler todo lo que este exigía.
Hoy, los islámicos asesinan a 200 personas en los trenes de Madrid, y los españoles están furiosos contra sus propios gobernantes, por “provocar” a los islámicos, sin darse cuenta que uno de los objetivos del fanático enemigo es recuperar las tierras islámicas que se perdieron en la península ibérica.
Israel liquida al fundador y jefe de uno de las principales organizaciones terroristas islámicas del mundo, - cuya constitución exige la destrucción del estado de Israel y presenta una justificación religiosa para el asesinato de judíos – y el mundo occidental en vez de aplaudir esta victoria en la Guerra contra el Terror, acusa a Israel de haber realizado “un acto inaceptable e injustificado”.
La Comunidad Europea publica un reporte sobre el anti-semitismo en la que no menciona que son los islámicos europeos los principales causantes de la violencia y el vandalismo contra los judíos.
Si los eventos de hoy continúan desarrollándose en forma similar a lo que ocurrió antes y durante la Segunda Guerra Mundial, habrá nuevos onces de setiembre y de marzo antes de que el mundo abra los ojos, termine con la etapa del Apaciguamiento y decida agarrar al toro por las astas.

 

El Primer Ministro palestino condena por primera vez los ataques suicidas
Mi Enfoque # 43    2 de abril, 2004

Ahmed Qurei, el Primer Ministro de la Autoridad Palestina, condenó por primera vez los ataques suicidas, diciendo que estas acciones le proporcionan a Israel una excusa para continuar su agresión contra los palestinos y la construcción de la cerca de seguridad, y que están causando gran daño a la causa palestina.
“Israel”, dijo Qurei, “explota esas operaciones de resistencia como excusa para continuar con su agresión. Los ataques suicidas destruyen nuestra economía, y crean una imagen distorsionada en la comunidad internacional”.
Aunque los versos de una canción del show musical, El Hombre de La Mancha,

What a comfort, to be sure,
That his motives are so pure...
(Qué consuelo que sus motivos son tan puros)
 
no son muy aplicables en este caso, lo importante aquí no es la razón por la cual Qurei condenó dichos actos, sino la condena en si. Es la primera vez que el Primer Ministro palestino habla en contra de los ataques suicidas. (Arafat hasta hoy aún nunca ha pedido que cesen ni los ha condenado. Por el contrario muchas veces ha exigido la marcha de un millón de “mártires” a Jerusalem).
El último ataque suicida doble en el puerto de Ashdod, - que pudo haber causado miles de víctimas si los asesinos lograban su propósito de explotarse junto a los tanques de peligrosas sustancias químicas, - hizo que el pueblo palestino se vuelque a las calles para celebrar. Los choferes tocaban el claxon. La gente armada disparaba al aire. Otros regalaban caramelos y dulces a los transeuntes.
Un comienzo es un comienzo. Por lo menos ya hay hoy un palestino, Qurei, que se ha convencido de que los ataques suicidas son contraproducentes. Ahora sólo falta que Arafat y otros cuantos millones de palestinos lleguen a la misma conclusión.

 

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