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Mi Enfoque # 46 23 de abril, 2004

Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004

• Comentarios cortos
• ¿Espía, traidor y apóstata o héroe y candidato al Premio Nobel de la Paz?
• No es la primera vez que un gobierno de Israel realiza secuestros en el extranjero
• Gallina que come huevos
• Nuestra sangre también tiñe de rojo

 

Comentarios cortos
Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004

Rantisi resultó ser un profeta.
Sus declaraciones de “Prefiero que me mate un helicóptero Apache a un ataque al corazón” y “Sharon (me ha) abierto las puertas del infierno” resultaron proféticas.

Arafat expulsa de la sede de su cuartel general a 21 miembros de las Brigadas Mártires de Al Aksa.
Arafat durante tres años dió refugio en su cuartel general de Ramallah a 21 miembros de las Brigadas Mártires de Al Aksa. Hace un par de días los expulsó por temor de que las fuerzas israelíes asalten su cuartel para capturar a los terroristas. A raíz de la liquidación de Yassin y Rantisi, Arafat ha adoptado un nuevo lema: “Sálvese quien pueda”.

“Me trataron así porque soy cristiano” – Declaración de Mordecai Vanunu el día que salió en libertad luego de cumplir su condena de 18 años.
El espía atómico firma sus documentos como Mordecai Vanunu, J.C. añadiendo a su nombre las iniciales de Jesucristo, con quien parece que se identifica tanto que ya no sabe quien es quien. ¿Y que opinará Vanunu, después de ver la película de Gibson, donde el cineasta acusa subliminalmente a los judíos de matar a Jesús? Seguro que suspirará de alivio de que los malvados judíos se limitaron a darle 18 años de prisión por su crimen de espionaje y traición a la patria en vez de crucificarlo.

Otro beneficio de la Cerca de Seguridad.
En las áreas donde ya se ha construido la Cerca de Seguridad ha habido una notable baja en el número de robos de autos. Israel tenía el record mundial de autos robados, un promedio de uno cada 18 minutos. Los vehículos eran llevados a Gaza o a las poblaciones palestinas de la Ribera Occidental donde se revendían o desarmaban para utilizar las piezas como repuestos. Hoy los robos de autos han bajado en un 60%

 

¿Espía, traidor y apóstata o héroe y candidato al Premio Nobel de la Paz? 
Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004

Hace unos días Mordecai Vanunu cumplió su condena de 18 años y salió en libertad. Afuera de la cárcel lo esperaban varios cientos de personas.
Un grupo de ellos, constituido en su gran mayoría por extranjeros, mezcla de idealistas, ingenuos y anti-israelíes, o las tres cosas a la vez, portaban carteles saludando al héroe anti-nuclear, a quien han lanzado como candidato al premio Nobel de la Paz.
Otro grupo, constituido en su totalidad por israelíes, le gritaban ¡Traidor!
Emulando a Jack Webb (Sargento Joe Friday) en Dragnet, la popular series policial de la década de los sesenta: Just the facts, ma’am, (Sólo los hechos, señora), aquí va la biografía escueta de Vanunu. Cada uno tiene el derecho de formarse su propia opinión.
Vanunu nació el 13 de octubre de 1954 en Marrakech, Marruecos. Su padre, un hombre tradicionalista y religioso, era dueño de una pequeña bodega. En el año 1963, cuando Vanunu tenía 9 años, la familia, que constaba de padre, madre y doce hijos, emigró a Israel.
Vanunu estudió en una yeshiva, (colegio religioso), donde era obligatorio el rezo e ir con la cabeza cubierta como todo judío ortodoxo. Luego se rebeló contra sus padres y dejo de ser religioso.
Su servicio militar lo hizo del año 1971 a 1974. Del año 1976 al año 1985 trabajó de técnico en la planta nuclear de Dimona, para lo cual firmó un documento de confidencialidad donde se obligó, bajo pena de cárcel, a no divulgar información acerca de su trabajo.
En la década de los 80 estudió filosofía en la Universidad de Beersheva. Allí sus amigos eran todos árabes, con los cuales participó en demostraciones contra la destrucción ordenada por Menajem Begin de la planta nuclear de Saddam Hussein, y no tuvo reparo en declarar pública y frecuentemente sus ideas de extrema izquierda y anti-sionismo. Es curioso que las autoridades encargadas de la seguridad de la planta no lo despidieron ni tomaron ninguna medida contra él. No se le conoce ninguna amiga ni enamorada en esa época. Según un amigo que él entonces tenía, Vanunu estaba interesado en hacer plata rápidamente e invertía en la bolsa de valores con resultados mixtos.
Cuando supo que lo despedirían introdujo una cámara fotográfica a la planta y tomo fotos subrepticiamente.
En 1986 fué despedido de su trabajo. Viajó a Asia con la idea de convertirse al budismo, pero por algún motivo no lo hizo. De allí fué a Australia, donde trabajó como chofer de taxi y se convirtió al protestantismo anglicano, haciéndose llamar John Crossman.
A traves de un colombiano llamado Guerrero hizo contacto con los editores del periódico Sunday Times, a quienes ofreció en venta exclusiva sus fotos. Los editores lo hicieron venir a Londres, y le ofrecieron en pago la suma de US$ 100,000.oo
Mientras estaba en Londres una agente del Mosad logró que viaje con ella a Roma, donde fué secuestrado y traido en yate a Israel. En un juicio a puerta cerrada fué convicto de traición y condenado a 18 años de prisión.
Vanunu, que había protestado contra la destrucción de la planta nuclear de Saddam Hussein, se convirtió en el principal promotor de la destrucción de la planta nuclear de Dimona, para deleite de los idealistas, ingenuos, y anti-israelíes arriba mencionados.
En una entrevista realizada pocos días antes de cumplir su condena expresó su opinión de que el Judaismo es una religión inferior, y que Israel no tiene razón de existir.
Ahora que está libre, (pero con ciertas restricciones ya que el gobierno de Israel teme que aún puede hacer daño a los intereses del país) se alojará en un departamento de lujo que el Sunday Times ha alquilado para él por la suma de US $3,500.oo mensuales.
Andy Warhol dijo que en el futuro cada persona tendrá sus quince minutos de fama. Vanunu los acaba de tener. Una vez que todos sus admiradores extranjeros regresen a sus países de origen él quedará en Israel, rodeado de gente que lo odian y lo desprecian, y a quienes él recíproca los mismos sentimientos con creces.

 

No es la primera vez que un gobierno de Israel realiza secuestros en el extranjero
Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004

Mordecai Vanunu fue secuestrado en Roma en 1986, traido secretamente a Israel, juzgado y condenado a 18 años de prisión por violar secretos de estado.
Que yo sepa han habido dos precedentes de secuestros en el extranjero de individuos que fueron traidos a Israel. El más famoso fué el del coronel de la SS, Adolfo Eichman, responsable por la ejecución del plan nazi de exterminio del judaismo europeo. Eichman logró llegar a Argentina en 1950, donde vivió con su esposa y tres hijos bajo el nombre de Ricardo Klement. En el mes de mayo de 1960 fué secuestrado por israelíes y traido a Israel, donde se le juzgó y fué condenado a muerte en la horca. La sentencia fue llevada a cabo el 31 de mayo de 1962. Los restos del criminal nazi fueron cremados y sus cenizas esparcidas en el mar.
El otro precedente de secuestro está reportado en la Biblia, (en el capítulo 26 del libro del profeta Jeremías, versos 20 a 23). Sucedió durante el reinado del Rey Jehoiakim, en el siglo 7 AEC. Uriahu ben Shemaiah, del pueblo de Kiriath-Jearim, hizo ciertas declaraciones sobre la situación política y militar del país, especialmente en referencia a Babilonia. El rey consideró que estas opiniones eran peligrosas y derrotistas, y dió orden de capturarlo. Uriahu, para salvar su vida, huyó a Egipto. El rey envió tras él un grupo de su fuerza de seguridad, comandados por Elnathan ben Achbor, quien consiguió capturar al prófugo, y traerlo de regreso a Jerusalem. El rey no vió ninguna necesidad de perder el tiempo juzgándolo, (no había CNN en esa época). Lo mató personalmente con su espada e hizo tirar el cuerpo a una fosa común.

 

Gallina que come huevos
Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004

Hace un par de días los titulares de los periódicos anunciaron que Gonen Segev está preso por contrabando de drogas y uso de un pasaporte diplomático falsificado. Parafraseando la letra de la vieja canción, No es una vaca cualquiera, se puede decir que Gonen no es un narcotraficante cualquiera.
Remontémonos 12 años atrás a 1992 cuando Segev fue elegido a la Knesset en la lista de Tzomet, partido de derecha que se oponía rotundamente a reconocer o negociar con la OLP. Itzjak Rabin y Shimon Peres, viendo que no contaban con suficientes votos en la Knesset para conseguir la aprobación del acuerdo de Oslo, decidieron sobornar a Segev, y a otro miembro de Tsomet, Alex Goldfarb, para que traicionen al público que los había elegido, (para el cual Arafat y el OLP eran anatema), y voten en favor de Oslo.Así consiguieron que el acuerdo de Oslo fuese aprobado por un solo voto.El precio del soborno de Rabin a Segev fué nombrarlo Ministro de Energía.
Una vez que Rabin ya no lo necesitó, Segev desapareció rapidamente de la esfera política, y regresó al anonimato. No se supo más de él hasta esta semana cuando la policía lo detuvo por contrabando de drogas de Holanda a Israel, usando un pasaporte diplomático falsificado.
El asesinato de Itzjak Rabin, el 4 de noviembre de 1995, fue una tragedia personal y nacional, comparable en la historia del pueblo judío al asesinato, en el año 586 AEC, de Gedalia ben Ahikam, quien había sido nombrado gobernador de Judea por los conquistadores babilonios, y cuya muerte se observa hasta hoy con un día de ayuno.    
Pero la muerte trágica de Rabin no le exonera de la responsabilidad moral de haber sobornado a Gonen Segev para conseguir que la Knesset apruebe el acuerdo de Oslo.
Respecto a Gonen Segev, este un ejemplo típico de gallina que come huevos aunque le quemen el pico. Alguien que no tuvo escrúpulos en traicionar a sus principios y a su electorado para conseguir beneficio personal, no va a tener tampoco escrúpulos en traficar en drogas para enriquecerse a costa de la adicción espiritual y física de cientos o miles de sus compatriotas.

 

Nuestra sangre también tiñe de rojo
Mi Enfoque # 46    23 de abril, 2004
 
Así dice la letra del clásico vals peruano, “El Plebeyo”. Y Shakespeare, por supuesto, lo dice mejor:
¿No tiene un judìo ojos? ¿No tiene un judìo manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones alimentado con la misma comida, herido con las mismas armas, sujeto a las mismas enfermedades, curado por los mismos medios, calentado y enfriado por el mismo invierno y el mismo verano del cristiano? ¿Si nos hieren, no sangramos? ¿Si nos hacen cosquillas no nos reimos? ¿Si nos envenenan no morimos?
Es evidente que si estas preguntas se las hiciesen a Jack Straw, el Ministro de Relaciones Exteriores de la Gran Bretaña, a Chirac de Francia, a Kofi Anan de las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad, y a tantas otras naciones, organizaciones, y personalidades que han condenado la liquidación de los jefes de Hamas, organización terrorista dedicada a la destrucción del estado de Israel y responsable por decenas de suicidas bombas, y la muerte de cientos de israelíes, la respuesta unánime sería ¡No nos importa ni nos interesa!
Todos ellos son hombres honorables, citando otra vez a Shakespeare.
Tal vez mi memoria me falla, pero no logro acordarme si las instituciones y personas arriba mencionadas han, en algún momento, condenado los actos de terrorismo y barbarie contra judíos e israelíes.

 

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