x
Mi Enfoque # 52 6 de junio, 2004

Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

Las verdades a medias de Vargas Llosa
Los “sabios de Chelm” y el periodista inglés
¿Quienes son los Karaitas?
¡Secuestradores!
El futuro continente de Eurabia

*******************************************************************

Las verdades a medias de Vargas Llosa
Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

En los juicios en Estados Unidos el testigo debe jurar que dirá la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad.
Decir una verdad a medias es peor que mentir, y los resultados son más dañinos y más infames que expresar una calumnia.
El prestigioso escritor Vargas Llosa, en su reciente artículo “Más destructivo que las bombas”, presenta en forma deliberada y tendenciosa la situación del conflicto israelí-palestino con verdades a medias, y esconde y omite otras esenciales e importantes verdades debido al odio obsesivo y virulento que siente contra el primer ministro de Israel, Ariel Sharon.
Yo soy constante lector de los admirables libros y artículos periodísticos de Vargas Llosa, pero nunca leí en ninguno de ellos que aplicase a Arafat o a Ahmed Yassin adjetivos tales como “carnicero” y “político demente” que el escritor prodiga a Sharon.
Las acusaciones que Vargas Llosa hace al ejército israelí de “exterminio de poblaciones civiles”, y de realizar “acciones represivas salvajes” hacen coro a las comparaciones que José Saramago hace de Ramallah con Auschwitz. Ambos escritores, uno ganador del Premio Nobel, y el otro, candidato a dicho honor, evidentemente comparten la opinión de que Hitler era un niño de pecho al lado de Sharon.
Es verdad que el ejército de Israel ha tenido la necesidad de entrar a Rafiah y ha destruido casas. Pero esa sólo es una media verdad. Un comentarista íntegro, no uno cegado por el odio, completaría la verdad diciendo, “en dichas casas se hallaban las aperturas de los túneles que los palestinos usan para contrabandear armas y explosivos, que luego se usarán para matar y tullir a decenas de inocentes en los ómnibus, restaurantes, y centros comerciales en Israel”.
Es verdad que Israel ha realizado ejecuciones selectivas (o asesinatos, como Vargas Llosa prefiere llamarlos) de dirigentes del Hamas y otras organizaciones terroristas. Pero esa sólo es una media verdad. Un comentarista íntegro, no uno cegado por el odio, completaría la verdad diciendo, “Ahmed Yassin, Rantisi, y otros como ellos, aunque tal vez no  tendrían directamente las manos manchadas de sangre, fueron los que incitaron, organizaron, dirigieron, y ordenaron los actos terroristas. Su muerte evitará la muerte de muchos inocentes”.
Es verdad que en dichas ejecuciones ha muerto también gente inocente. Pero también es verdad que esas tragedias no fueron causadas intencionalmente como si lo son las explosiones en ómnibus, restaurantes y centros comerciales israelíes.
Es verdad que el Ministro Lapid se conmovió al ver la foto de una anciana hurgando entre los escombros de su casa, quién le hizo recordar su abuela. Pero también es verdad que Lapid negó enfáticamente cualquier comparación con la muerte de su abuela en las cámaras de gas nazis, comparación que gozosamente se la atribuyeron los enemigos de Israel en el mundo.
Es verdad que hubo abusos injustificables en la cárcel iraquesa de Abu Ghraib por parte de algunos soldados americanos. Pero es verdad que ese abuso no puede comparar con los palestinos jugando al fútbol con las cabezas desmembradas de soldados israelíes y desfilando triunfantes con pedazos de sus restos.
Vargas Llosa menciona que las lágrimas le humedecían la cara al ver una adolescente palestina que ha perdido ocho miembros de su familia. Aunque no relata las circunstancias de la muerte de los familiares, ni menciona si eran o no gente armada, es verdad que esta es una tragedia. Pero también es verdad que si fué gente inocente, su muerte no fué un acto deliberado, en contraste a los recientes asesinatos a quemarropa de una madre encinta, y de sus cuatro pequeñas hijas, brutalidad inhumana no mencionada por Vargas Llosa, y que evidentemente no le provocó lágrimas a su noble corazón.
Algunas de las verdades que Vargas Llosa no considera necesario mencionar, o, en su odio ciego a Ariel Sharon y a Israel, evita mencionar,  y, al no mencionarlas, se parcializa y tergiversa la verdad completa, son las siguientes:
• La guerra (porque es guerra) entre israelíes y palestinos fué iniciada por Arafat luego de rechazar el acuerdo de paz y devolución de territorios hecho por el primer ministro Ehud Barak en Camp David. La responsabilidad por la muerte de miles en ambos lados recae totalmente sobre Arafat y su camarilla.
• El objetivo de la gran mayoría de los palestinos, de acuerdo a las encuestas hechas por ellos mismos, es la completa destrucción del estado judío, lo cual está mencionado en forma prominente y específica no sólo en la constitución de Hamas, sino también en la constitución de la OLP, Organización de Liberación Palestina, a pesar que, según el Acuerdo de Oslo, se obligaban a anular dicho artículo, lo cual nunca hicieron y hoy continúa vigente.
• Ariel Sharon es el primer ministro israelí que ha declarado públicamente que habrá un estado independiente palestino.
Vargas Llosa es dueño y señor de sus opiniones, de sus simpatías y de sus antipatías, de sus odios y de sus prejuicios, pero eso no le justifica escribir verdades a medias, que son leídas por decenas de miles de personas en varios continentes, quienes equivocadamente consideran que el escritor presenta en sus artículos la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad.
Parafraseando la última frase del artículo del prestigioso escritor, parece mentira que su mente clara y su pluma talentosa han terminado en esta vergüenza.
 
*******************************************************************

Los “sabios de Chelm” y el periodista inglés
Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

Chelm es un pueblo en Polonia famoso en el folklore y el humor judío por la ingenuidad,  candidez, y – debo agregar – la estupidez de sus habitantes. Las absurdas soluciones que sus líderes dan a cualquier problema han hecho de la frase “sabio de Chelm” un epíteto burlón.
La semana pasada el Shin Bet (Servicio de Seguridad de Israel) apresó a Peter Hounam, periodista británico, y lo liberó 24 horas más tarde, actos que fueron ampliamente reportados en todos los periódicos del mundo y que causaron la impresión de que en Israel se persigue a los periodistas que no nos simpatizan y no hay real libertad de prensa.
Hounam, hace 18 años, entrevistó a Mordecai Vanunu, “el traidor nuclear” que reveló detalles secretos sobre el desarrollo de armas atómicas en Israel, y ahora, cuando Vanunu fué liberado, luego de cumplir su condena, vino a Israel para volverlo a entrevistar.
A los dirigentes del Shin Bet se les ocurrió la “brillante” idea de apresar al periodista y destruir cualquier video que hubiese tomado, para tratar de evitar que Vanunu revele información adicional sobre los proyectos atómicos israelíes. El Shin Bet olvidó que, según Andy Warhol, cada persona será mundialmente famosa por quince minutos, y que el cuarto de hora de Vanunu ya hace tiempo que pasó. No es ninguna novedad para el mundo que se le diga que Israel posee la bomba atómica, (aunque agradeceré que no cuenten que lo hayan leído en esta columna).
En vez de lograr suprimir noticias sobre el armamento nuclear de Israel, el Shin Bet causó, con la detención del periodista, que todos los periódicos del mundo escriban sobre este caso y hagan comentarios negativos sobre la libertad de prensa en Israel.
Queda un consuelo y una pregunta.
El consuelo es que los quince minutos de fama de Peter Hounam tampoco durarán más de un cuarto de hora. Dentro de una semana nadie se recordará de él ni de su no muy agradable experiencia con el Shin Bet.
Y la pregunta es, ¿como consiguieron los “sabios de Chelm” llegar a ser dirigentes del Shin Bet?

*******************************************************************

¿Quienes son los Karaitas?
Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

Los Karaitas son los miembros de una secta que se originó en la comunidad judía de Irak en el siglo 8, cuya doctrina básica es la negación de la tradición talmúdica-rabínica. Originalmente fueron conocidos como “Ananitas”, en honor al fundador de la secta, Anan Ben David.
El nombre de la secta en hebreo, Karaim o Baalei HaMikra (“el pueblo de las Escrituras”) describe su característica de considerar que las leyes religiosas se derivan exclusivamente de la Biblia, y no del Talmud o de la Ley Oral.
Durante varios siglos los Karaitas y los judíos talmúdico-rabínicos se consideraban mutuamente judíos estaban sujetos a las mismas leyes, y eran víctimas de las mismas persecuciones. Esta situación duró hasta fines del siglo 18 cuando la emperatriz Catalina de Rusia exoneró a los Karaitas de los impuestos que los judíos estaban obligados de pagar, y les permitió adquirir tierras.
En el siglo 19 los Karaitas consiguieron que el gobierno ruso les cambie el nombre oficial de la secta, de “Judíos Karaitas” a simplemente “Karaitas”,  y lograron que se les considere como una religión separada. Finalmente en 1863 recibieron los mismos derechos que gozaban los rusos, mientras los judíos continuaron siendo perseguidos y discriminados.
En 1939 el Ministerio Alemán del Interior declaró que los Karaitas no eran judíos, ya que su “psicología racial” no era judía. Durante la Segunda Guerra Mundial, las autoridades alemanas tuvieron dudas al respecto e interrogaron a tres rabinos sobre el origen de los Karaitas. Los rabinos, para evitar que los Karaitas fuesen también enviados a los campos de exterminio, aseguraron a los nazis que los Karaitas no tenían origen judío.
Los Karaitas de Rusia en muchos casos cooperaron con los alemanes y fueron indiferentes a las persecuciones contra los judíos.
Después de la Guerra de Independencia de Israel los árabes no diferenciaron entre judíos y Karaitas, y los Karaitas de Egipto, Irak y otros países se vieron forzados a emigrar a Israel, donde el gobierno los recibió con los brazos abiertos, dándoles ayuda económica, y apoyo para sus necesidades religiosas y educacionales. Hoy son ciudadanos israelíes con los mismos derechos y obligaciones, (por ejemplo, servicio militar), que tienen los judíos, drusos y beduinos. (Los árabes israelíes, sean musulmanes o cristianos, están exentos de la obligación del servicio militar).
Aunque el gobierno no los reconoce como comunidad separada, tienen su propio juzgado para matrimonios y divorcios. De acuerdo a sus doctrinas, (y también a la Halajá judía) matrimonios con judíos son considerados como “mixtos”, fuera de la fé.
Su sinagoga en Ashdod, construida en 1961, es imponente. Hombres y mujeres, ambos con la obligación de cubrirse la cabeza, rezan por separado, (dos veces al día, no tres como los judíos), los hombres abajo, las mujeres en el balcón. Alfombras persas cubren completamente hacen los musulmanes en las mezquitas. Los Karaitas no celebran Hanukah, ya que este es un festival post-bíblico no se ponen “tefilín” y mezclan la carne y la leche en sus comidas.
Sus creencias les prohiben realizar censos por lo cual no se sabe con certeza cuantos hay en Israel. Es probable que su número fluctúe entre 20,000 a 40,000, con la mayor parte de ellos en las ciudades de Ashdod y Ramle.

*******************************************************************

¡Secuestradores!
Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

Generalmente la palabra “secuestradores” se usa para describir elementos criminales que plagian a sus víctimas con el propósito de pedir rescate. En muchos casos este crimen, como ha sucedido más de una vez en Colombia, termina en el asesinato del secuestrado para evitar que éste reconozca y denuncie a sus captores.
Es poco usual usar el epíteto “secuestradores” para referirse a gente religiosa, muchos de ellos de venerable barba blanca, que le reza a Dios tres veces al día, y que es famosa por sus actos de caridad. Pero, en este caso, no hay palabra que describa más adecuadamente los actos de la secta ultra-ortodoxa Satmar.
El nombre de la secta viene de la ciudad de Satu Mare, que hoy está en Rumania. Su fundador fué el Rabino Yoel Teitelbaum, nacido en 1887, y, quien, a su muerte en 1979, fué sucedido por su sobrino, el Rabino Moshé Teitelbaum.
Cuenta con decenas de miles de adeptos, la mayoría de los cuales viven en el barrio de Williamsburg de Nueva York, en la vecina aldea de Kiryas Yoel. También hay miembros de la secta en Londres e Israel.
La obra principal del Rabino Yoel Teitelbaum, denominada “Vayoel Moshé”, explica su teoría de los “Tres Juramentos” que, según él, prohiben a los judíos crear un estado judío en la tierra de Israel antes de la llegada del Mesías, ya que esto constituye un sacrilegio.
La secta hace los máximos esfuerzos para convencer a judíos de otros países que no deben emigrar a Israel. En los últimos años enviaron emisarios al Yemen donde lograron que 60 ó 70 familias desistan de su propósito de viajar al estado judío.
Obtuvieron para ellos status de refugiados y los trajeron a los Estados Unidos, donde al carecer de documentos y no tener dominio del idioma, tenían que depender de la secta en forma absoluta.
Una de las familias yemenitas consiguió contactar a la Agencia Judía, logró eludir la constante vigilancia de la secta, y pudo llegar a escondidas a las oficinas de la Agencia en Nueva York. Allí les dieron visa para Israel y los llevaron al aeropuerto. Hoy están en un centro de absorción en Ashkelon.
Durante su estadía de varios años en los Estados Unidos con la secta de Satmar no tuvieron ocasión de aprender el inglés, pero el yiddish depurado que hablan es la envidia de todos los que los escuchan.

*******************************************************************

El futuro continente de Eurabia
(Basado en un artículo por Daniel Pipes publicado hace algunas semanas en el Jerusalem Post).
Mi Enfoque # 52    6 de junio, 2004

Oriana Fallaci, en su nuevo libro La Fuerza de la razón, declara que Europa se está convirtiendo día a día en una provincia del Islam, en una colonia islámica.
Dos factores contribuyen a este proceso de enorme trascendencia histórica:
• El cristianismo ha declinado en Europa a tal punto que se podría considerar que los europeos constituyen una sociedad post-cristiana. Hoy, por ejemplo, en Inglaterra más creyentes asisten semanalmente a las mezquitas que a los templos de la Iglesia Inglesa.
• Los europeos son una raza que está muriendo. Para mantener estable la población cada mujer debería tener en promedio 2.1 hijos. En Europa el promedio es de 1.5, y sigue bajando. Según un estudio, la población “autóctona” europea en el curso del siglo 21 declinará de 375 millones a 275 millones.
Los musulmanes inmigrantes, por el contrario, se casan jóvenes y tienen muchos hijos. Su número hoy llega al 5% de los habitantes de Europa, y se calcula que en el año 2020 serán el 10%.
Eventualmente las grandes catedrales se convertirán en mezquitas o museos, y la civilización europea será reemplazada por la islámica por vía pacífica, lo cual no tiene precedente en la historia humana. 

 

Imprimir
   
Envíalo a un amigo
   
Añadir una nueva respuesta
   
Comentarios de los lectores
Suscripcion Gratis

GRATIS Inscribete en la lista para recibir Mi Enfoque semanalmente

Nombre:
País:
Correo electrónico*:
Me añado a la lista
Anulame de la lista - haz click aqui