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Mi Enfoque # 69 20 de noviembre, 2004

Mi Enfoque # 69   20 de noviembre, 2004

• ¿Fue Arafat el Moisés de los palestinos? ¡Oy, gevalt!
• La verdadera herencia de Arafat, y no me refiero a su millonaria fortuna
• El Síndrome de Jerusalem

• ¿Otro chiste gallego?
• El nuevo aeropuerto de Israel

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¿Fue Arafat el Moisés de los palestinos? ¡Oy, gevalt!

Diógenes Laertius, en su libro Vidas de los filósofos, escrito en el siglo 3 de la era, durante el reino del emperador Caracalla, atribuye el proverbio, De los muertos se habla bien, a los siete sabios griegos, (Bias, Chilon, Cleobulus, Periander, Pittacus, Solon, y Thales), que vivieron durante los siglos 6 y 7 antes de la era.
Generalmente me guío por ese consejo, pero hay excepciones que me lo hacen imposible. El caso de Arafat es una de ellas.

Terrorista y criminal
Arafat inspiró y dirigió a los asesinos de niños en Maalot, de los deportistas en Munich, de un inválido en el barco Aquiles Lauro, y de decenas de asesinos-suicidas, aparte de ser pionero en secuestrar aviones de pasajeros.
 
Ladrón y estafador
Traicionó la confianza de su pueblo al desfalcar cientos de millones de dólares.

Mitómano e ignorante
Sostuvo que las franjas celestes de la bandera israelí no representan al talit sino a los ríos Nilo y Eufrates y negó, contra toda evidencia histórica y arqueológica, que alguna vez existiera un Templo Judío en el Monte del Templo.

Embustero y mentiroso
A las pocas semanas de firmar el Acuerdo de Oslo declaró en una mezquita de Sudáfrica que ese acuerdo era solo una conveniencia temporal.

A pesar de todas estas "cualidades" ampliamente probadas y evidenciadas, los dirigentes del mundo y la mayoría de los medios de comunicación le brindaron los mayores elogios póstumos. El periódico inglés The Guardian llegó al extremo de compararlo con el bíblico Moisés al escribir en un editorial que al igual que Moisés, tampoco Arafat tuvo éxito en llevar a su pueblo a la Tierra Prometida, pues la fuerza de Israel, la complacencia de los Estados Unidos, las divisiones de los árabes y la debilidad de los palestinos, conspiraron para impedírselo.

(Nota: The Guardian se cuidó en su editorial de no mencionar que si Arafat hubiese aceptado la oferta de Barak en Camp David de entregarle prácticamente todo lo que pedía incluyendo la mitad de Jerusalem ya hubiese existido un estado palestino independiente desde el año 2000. Tampoco menciona dicho periódico la Guerra del Terror que, aparte de sus miles de víctimas, también liquidó toda la confianza que los israelíes ingenuamente habían depositado en Arafat).

La comparación de Arafat con Moisés me produce nauseas, pero trataré de sobreponerme para analizarla objetivamente. Primero de todo debo reconocer que hay superficiales similitudes entre los dos personajes:
• Tanto Moisés como Arafat nacieron en Egipto, (aunque Arafat, para legitimizar su posición como líder palestino, solía decir que había nacido en Gaza o Jerusalem).
• Ambos dirigieron sus pueblos durante 40 años.
• Ambos no lograron llegar a la Tierra Prometida.

Pero las diferencias son abismales:
• Moisés, durante los 40 años que dirigió a su pueblo, fue un organizador y legislador que creó instituciones, y a su muerte dejó un pueblo unido y disciplinado. Arafat, al contrario, aparte de crear organizaciones de terror, no mostró nunca interés por organizar o legislar las instituciones que un estado necesita. A su muerte dejó un pueblo donde reina el caos, el desorden y las emociones descontroladas.
• Una de los principales mandamientos que, según la tradición, Moisés escribió en la Torah, es "No matarás". Arafat, al contrario, basó toda su estrategia en el asesinato y el terror.
• Moisés nunca robó ni siquiera un burro de su pueblo, (Números 16:15). Arafat, al contrario, desfalcó cientos, tal vez miles, de millones de dólares que pertenecían a los palestinos.
• Moisés era una persona modesta y humilde, (Números 12:3). Arafat, al contrario, creó un culto de la personalidad que ha sobrevivido a su muerte.
• Moisés delegó su autoridad y la compartió con 70 ancianos de las tribus, (ver Números 11:16-17). Arafat, al contrario, monopolizo el poder. A pesar de tener un parlamento, y de que fue obligado a nombrar un primer ministro, nunca delego su autoridad ni la compartió con otras personas.
• Moisés sabía que para el bien de su pueblo y de su continuidad era importante escoger un sucesor, y escogió a Josué, (Deuteronomio 31:7). Arafat, al contrario, nunca consideró necesario escoger un sucesor ni permitió que se hablase del tema.
• Moisés enseñó en la Torah, "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", (Levítico 19:18). Arafat, al contrario, dedicó su vida a predicar el odio contra Israel y los judíos.
• Moisés enseñó que Dios premiará con larga vida a los que siguen su camino, (Deuteronomio 5:30). Arafat, al contrario, glorificó la muerte y el suicidio.

La única forma en que se puede legítimamente comparar a Arafat con Moisés es citando la frase del historiador británico Andrew Sinclair: Arafat fue un Moisés al revés, que usó el indoctrinamiento del odio y la práctica del terrorismo para alejar a su pueblo de la meta prometida.

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La verdadera herencia de Arafat, y no me refiero a su millonaria fortuna

Forbes, la prestigiosa revista financiera, calculó hace algún tiempo que la fortuna personal de Arafat asciende a mas de 300 millones de dólares. Otras fuentes calculan que la cifra es mucho mas alta, y mencionan desde mil millones de dólares hasta cuatro mil millones, producto de las donaciones de los países árabes y europeos, de las transferencias israelíes de impuestos recaudados, de los ingresos del casino de Jericó durante los años que funcionó, y de una embotelladora de Coca Cola. Estas sumas, aunque destinadas para la construcción de hospitales, colegios y carreteras, fueron depositadas en bancos suizos y europeos, y hasta en el Banco Leumi de Tel Aviv, y usadas para la compra de armamentos, pagar a terroristas, subsidiar a las familias de los asesinos-suicidas, y last but not least, para financiar la buena vida de la esposa de Arafat y de algunos de sus compinches.

La verdadera herencia de Arafat no son sus escondidos millones sino el legado de fanatismo, odio mortal a los judíos, y demonización de los israelíes que ha dejado a su pueblo. Desde el momento que asumió la dirección de la Autoridad Palestina en Gaza y la Ribera Occidental su principal, (tal vez su único esfuerzo hasta que dio rienda suelta a su guerra de terror en el año 2000), fue inculcar a su pueblo, y en especial a la joven generación, un odio sin límites a los judíos y a Israel a través de la ponzoñosa enseñanza en sus escuelas y colegios, de la distorsión de sus libros de texto, de la malintencionada propaganda de sus medios de comunicación, y de la incitación de los sermones en las mezquitas.
Ariel Sharon, abandonando la posición que mantuvo durante años, declaró hace dos días que el nuevo gobierno palestino, para demostrar su deseo por la paz, no necesitaba comenzar con la supresión de las organizaciones terroristas, (lo cual significaría su enfrentamiento con Hamas, Fatah y otros grupos terroristas armados). Suficiente, para empezar, era descontinuar el incitamiento contra Israel en los colegios y la propaganda anti-israelí en los medios de comunicación.
La respuesta de los "nuevos" dirigentes palestinos al pedido de Sharon no se hizo esperar, y, aunque no fue sorpresa, es desilusionante: ¡UN ROTUNDO NO!
Shakespeare ya lo dijo hace cientos de años, La maldad que hacen los hombres continúa viviendo después de ellos. (Julio Cesar, acto 3, escena2). La herencia de Arafat de incitación, odio y demonización de Israel continúa viviendo aún después de su muerte.

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El Síndrome de Jerusalem

El Talmud menciona que Dios dio al mundo 10 medidas de belleza, de las cuales Jerusalem recibió 9. Se puede discutir este porcentaje, (nuestros sabios talmúdicos nunca visitaron París ó Roma), pero no se puede negar que Jerusalem inspira emociones que ninguna otra ciudad en el globo puede igualar. Su aire embriaga como vino dice el poeta.

Con cierta frecuencia ocurre que personas, que por lo general nunca habían mostrado signos de sicopatología, visitan Jerusalem y exhiben síntomas sicóticos relacionados con la religión, a los cuales se les ha dado el nombre de Síndrome de Jerusalem. Por lo general esta psicosis es inofensiva, aunque una grave excepción ocurrió en el mes de agosto de 1969, cuando Dennis Michael Rohan, un turista cristiano de Australia, convencido de que Dios le había  ordenado que apresure la llegada del Mesías, incendió la mezquita de al-Aqsa, para facilitar la reconstrucción del Templo judío en el Monte del Templo. Fue hospitalizado en una institución para enfermos mentales, y luego fue deportado de Israel.

Los siquiatras han clasificado el Síndrome de Jerusalem en tres distintos tipos:
• Tipo 1 – El paciente ha tenido en el pasado episodios sicóticos, tales como alucinaciones, creencias ilusas o paranoicas, bajo cuya influencia viajó a Jerusalem para cumplir con alguna misión que cree se le ha encomendado.
• Tipo 2 – El individuo no sufre de enfermedad mental pero está obsesionado por algún tema religioso relacionado con Jerusalem o pertenece a una secta con dichas creencias.
• Tipo 3 – Este es el caso mas generalizado – unos 100 al año, de los cuales 40 son hospitalizados - que, por suerte, generalmente se cura después de algunas semanas  cuando la persona se va de Jerusalem. El individuo, hasta ese momento mentalmente sano, se vuelve sicótico al llegar a Jerusalem. Su psicosis se caracteriza por su intenso carácter religioso. Los síntomas, que aparecen en el segundo día de su estadía, son ansiedad, agitación, nerviosismo, tensión, y deseo de separarse del grupo y pasear solo por la ciudad.

El síndrome tiene las siguientes etapas:
a) Si la psicosis no es atendida de inmediato el individuo se obsesiona por la limpieza, y se ducha o baña repetidamente.
b) Luego usa las sabanas de la cama del hotel para hacerse una túnica blanca.
c) El próximo paso es una necesidad de gritar o cantar salmos, versos de la Biblia, o himnos religiosos, a voz en cuello. Si el personal del hotel o el guía turístico no lo llevan al individuo en ese momento a recibir tratamiento siquiátrica, ocurre lo siguiente:
d) El individuo marcha hacia uno de los lugares santos de Jerusalem, y
e) Da un sermón, en el cual hace un pedido irreal a la humanidad para que adopte una vida más moral y sencilla, y que renuncie al pecado.

El Síndrome de Jerusalem fue clínicamente identificado por el Dr. Yair Bar El, ex­director del hospital siquiátrico Kfar Shaul. Desde 1979 hasta 1993 estudió a 470 turistas hospitalizados por haber sido declarados temporalmente dementes. De ellos, dos terceras partes eran judíos, algunos de los cuales se creyeron profetas, y otros se auto-identificaron como el Mesías. La otra tercera parte eran cristianos protestantes, cuya figura mas popular para los hombres era Juan el Bautista, y para las mujeres la Virgen María.

El Síndrome de Jerusalem representa un fuerte gasto para el gobierno de Israel ya que muchos de los que lo sufren no tienen seguro médico, y el Estado de Israel tiene que pagar por su pasaje de regreso y el de un siquiatra que tiene que acompañarlo.

Una anécdota tal vez ficticia cuenta que en un clásico experimento los médicos encerraron a un Juan Bautista y a una Virgen María en una habitación para que deslinden identidades. Luego de una hora abrieron la puerta y le preguntaron al hombre, ¿Eres Juan el Bautista?
El hombre contestó, ¡Por supuesto!
Le preguntaron a la mujer, ¿Eres la Virgen María?
Y la mujer contestó, ¡Ya no!

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¿Otro chiste gallego?

Constantemente circulan por Internet chistes de gallegos, (e.g. no te pude enviar una circular porque todos los sobres son cuadrados), posiblemente originarios de Argentina donde los gallegos hacen el papel que los habitantes del mítico pueblo Chelm, a quienes también se les atribuye ingenuidad y limitada inteligencia, realizan en los chistes judíos.
Esto se me vino a la mente cuando leí que el alcalde de Oleiros, ciudad de 27,000 habitantes en la región de Galicia en el norte de España, había usado fondos municipales para imprimir y colocar en lugares públicos de su ciudad grandes carteles atacando a Ariel Sharon, Primer Ministro de Israel. ¡Paremos al animal! ¡Sharon asesino! ¡Paremos a los neo-nazis!
Si este es otro chiste gallego, no le veo el humor ni la gracia. Le pidieron a don Ángel García Seoane, que así se llama el alcalde, que explique el porqué de los carteles. El alcalde contestó que Sharon enfrenta tanques contra piedras. No mencionó a los asesinos-suicidas, a las bombas en los caminos, a los morteros, a los cohetes que disparan contra pueblos israelíes, a los tiroteos contra automovilistas, a los túneles usados para ingresar armamentos y explosivos, y menos aún a los mil muertos israelíes y cinco mil tullidos y heridos víctimas del terrorismo palestino. Tampoco explicó que tiene que ver su municipalidad con el conflicto del Medio Oriente.
En el caso de este alcalde gallego no creo que sus acciones estén causadas por la ingenuidad y limitada inteligencia que tipifican a los gallegos en los chistes. Es más probable que sus opiniones expresen sus sentimientos antisemitas y su odio hacia Israel.
Eventualmente retiró los cárteles anti-Sharon, (los reemplazó con letreros que dicen Oleiros apoya al pueblo palestino), por presión del Ministro de Relaciones Exteriores Miguel Moratinos quien declaró que era totalmente inaceptable la acción del alcalde de insultar al primer ministro de una nación con la cual España mantiene relaciones de amistad.
El partido de oposición de la ciudad pidió la renuncia de García por malversación de los   fondos municipales.
Pensándolo bien, si hay un chiste gallego en esta historia, y radica en el nombre del alcalde, Ángel, cuyas acciones y opiniones no corresponden precisamente a lo que uno espera de un angelito.

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El nuevo aeropuerto de Israel

Israel tiene un nuevo y modernísimo aeropuerto, cuyo nombre oficial es Terminal 3. El aeropuerto tiene 270,000 metros2,  133 "counters", tres plazas interiores, 22 veredas rodantes.
El área de "duty free" tiene 15,000 metros2. Los pasajeros ya no tendrán que llegar en ómnibus del avión al terminal sino que, al igual que en todos los aeropuertos modernos, bajarán del avión directamente al terminal por 24 puentes aéreos. Se calculó que estaría listo en el año 2000. Después de 4 años de atraso y una inversión de mil millones de dólares se acaba de inaugurar a principios de Noviembre de 2004.
El proyecto se originó en 1994 durante el gobierno del Primer Ministro Rabin, una época de gran optimismo cuando se creía que Israel había alcanzado la paz tantos años soñada. Ese año Israel procesó 4.5 millones de pasajeros al año. El nuevo aeropuerto se diseñó para atender a 10 millones de pasajeros al año, con posibilidad de expansión para 16 millones.
El año 2000 Israel procesó a 9.3 millones de pasajeros, pero, debido a la guerra de terror de los palestinos, ese número bajó considerablemente en los siguientes años. Este año se espera procesar a alrededor de 7.5 millones de pasajeros.

 

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