x
Mi Enfoque # 85 9 de abril, 2005

Mi Enfoque # 85   9 de abril, 2005

 El éxito de las "intifadas"
• El israelí promedio trabaja siete meses del año para el gobierno
• Al equipo holandés de fútbol Ajax: ¡No me defiendas compadre!
• Una de las 10 tribus perdidas regresa a Israel
• Película documental israelí es candidata potencial al Oscar en el 2006


El éxito de las "intifadas"

"Intifada", palabra árabe que significa agitación o levantamiento, es el nombre con el cual se denomina a los dos conflictos violentos entre palestinos e israelíes que estallaron en los últimos tres lustros.
La primera intifada duró desde diciembre de 1987 hasta 1993. Comenzó cuando circularon rumores de que 4 palestinos, que murieron en un accidente de tráfico, habían sido atropellados deliberadamente. Al principio la violencia de los palestinos se limitó a tirar piedras, bloquear carreteras, y quemar llantas, pero eventualmente se realizaron ataques contra soldados y civiles israelíes con bombas Molotov, granadas, armas y explosivos, que causaron decenas de víctimas israelíes. Este conflicto terminó cuando Israel y la Organización de Liberación Palestina firmaron el Acuerdo de Oslo, por el cual Israel aceptó la eventual creación de un estado palestino en Gaza y la Ribera Occidental, y entregó el control de dichos territorios a Arafat, quien se comprometió a terminar con la violencia y el terror.
La segunda intifada duró desde setiembre del año 2000 hasta noviembre del año 2004. En contraste a la primera intifada que comenzó en forma espontánea, pero que la OLP adució haberla iniciado y dirigido, la segunda intifada fue cuidadosamente preparada por Arafat, quien, usando el pretexto de la visita de Ariel Sharon al Monte del Templo, pretendió que se había iniciado espontáneamente.
En la segunda intifada los palestinos, gracias a los preparativos de Arafat durante los 7 años anteriores, estaban mucho mejor armados. La política palestina de manifestar un odio implacable a Israel en escuelas, mezquitas, y medios de comunicación, les hizo fácil adoptar tácticas de terror que incluyeron emboscadas mortales en las carreteras y decenas de asesinos suicidas, los cuales causaron la muerte de más de mil israelíes. La segunda intifada terminó cuando la muerte de Arafat, en el mes de noviembre, 2004, dio oportunidad a que un líder palestino, aparentemente más moderado, asuma el poder.
Desde un punto de vista totalmente objetivo no se puede negar que los resultados de las intifadas constituyen un éxito para los palestinos. Con la primera intifada consiguieron que Israel reconociese el derecho de los palestinos a su propio estado. Con la segunda lograron que Israel evacue a miles de judíos que vivían en la zona de Gaza, y acepte el principio de desmantelar asentamientos construidos en la Ribera Occidental.
Es cierto que Abu Mazen es diferente de Arafat. Mientras que el difunto era desaliñado, mal afeitado, y usaba constantemente, día y noche, el mismo uniforme militar, su sucesor es un hombre bien presentado, que usa ternos elegantes y corbata.
Pero, tomando en cuenta que los Servicios de Inteligencia han informado que los palestinos ya están aprovechando esta época de negociaciones y relativa tranquilidad para conseguir cohetes que puedan derribar aviones, incluyendo civiles, y armas más sofisticadas, que les permitirán utilizar a Gaza y a zonas de la Ribera Occidental como base armada para una eventual tercera intifada, hay quienes están convencidos de que el nuevo líder palestino está usando la táctica expresada por Chou En Lai, la diplomacia es la continuación de la guerra usando otros medios, para lograr el eventual objetivo expresado abiertamente por Hamas, y compartido tácitamente, según las encuestas, por la mayoría de los palestinos: la destrucción del estado de Israel. Su esperanza estaría expresada utilizando una frase criolla, A la tercera (intifada) va la vencida


El israelí promedio trabaja siete meses del año para el gobierno

Los economistas del Instituto de Jerusalén de Estudios de Mercado han calculado que de un sueldo promedio de 53,000 shekels ($12,100), el contribuyente israelí le da 31,000 shekels ($7,100) al gobierno y al municipio local. y se queda para su uso personal con sólo 22,000 shekels ($5,000).
Expresándolo de otra forma, el israelí promedio trabaja para el gobierno durante siete meses, y únicamente puede utilizar para si mismo lo que gana desde el 3 de agosto. Esa fecha compara con el 10 de abril para los americanos, y el 29 de mayo para los ingleses.
Que nos sirva de consuelo el hecho de que el patriarca Jacob trabajó gratis, no 7 meses sino 7 años, para su futuro suegro Laban. Claro que Jacob lo hizo impulsado por el amor a su bella prima Raquel, (Génesis 29:20), y no como el israelí de hoy que lo hace por temor a que el gobierno lo premie con alojamiento y comida a cuenta del estado si es que evade impuestos.


Al equipo holandés de fútbol Ajax: ¡No me defiendas compadre!

El fútbol es el deporte mas popular del mundo y el que mas entusiasmo despierta entre sus adeptos. La belleza del juego le inspiró a uno de mis profesores de secundaria, famoso por su snobismo intelectual, a decir, o repetir, una frase que se me quedó grabada, el fútbol es el ballet de los pobres.
Lamentablemente, el fútbol también es, con frecuencia, causa o pretexto para expresar odios y prejuicios. Por ejemplo, en 1936, en las Olimpiadas de Berlín, Hitler, alarmado de que el equipo peruano, compuesto en su mayoría de mestizos y negros, pudiese ganar el campeonato de fútbol, inventó un pretexto para anular los partidos. En 1969 un partido de fútbol para la clasificación para el Mundial de 1970 provocó la llamada Guerra del Fútbol entre Honduras y El Salvador. Y en Israel la semana pasada los hinchas de Betar Jerusalén no tuvieron reparos en abuchear a Abbas Suwan, jugador árabe israelí, héroe del fútbol israelí por ser autor del gol al equipo irlandés.
Ajax de Ámsterdam, uno de los mejores equipos de Europa, es hoy el pretexto para manifestaciones antisemitas en Holanda, causado por el hecho de que los hinchas del equipo holandés Ajax de Ámsterdam se llaman a si mismos "judíos", despliegan la bandera de Israel en los partidos, y se tatúan la Estrella de David para demostrar su identificación con el equipo. Y, hasta hace poco, el fondo musical de la página Internet del equipo era Hava Nagila. 
Lo curioso del caso es que prácticamente ninguno de los hinchas del Ajax, o de los jugadores, entrenadores o dueños del equipo, son judíos o tienen conexión con el judaísmo. Nadie sabe a ciencia cierta como se originó dicha identificación. Puede ser por haber tenido jugadores judíos en una que otra época, o porque en las décadas de los 60 y 70 el equipo tuvo dos presidentes judíos.
Durante muchos años la gerencia del equipo apoyó esa pseudo identidad, que muchos consideraban peculiar pero inofensiva. Lamentablemente en los últimos años ha sido causa de expresiones e incidentes antisemitas. Los hinchas de los otros equipos llaman a Ajax "el equipo judío", y, durante los partidos, corean con entusiasmo el slogan ¡Judíos a la cámara de gas! mientras dan el saludo nazi del brazo extendido. También los hinchas de Ajax son culpables de comportamiento ofensivo: el año pasado durante un partido contra un equipo alemán trajeron un cartel que decía Los judíos se vengan del Holocausto.
La situación ha llegado a tal extremo que muchos de los judíos de Ámsterdam se abstienen de ir al estadio, y han pedido al club que cese de identificarse con los judíos, lo cual no será fácil ya que el título de judío se ha vuelto parte integral de la auto identificación de los hinchas del Ajax..


Una de las 10 tribus perdidas regresa a Israel

Primero, una breve reseña histórica. Los israelitas que salieron de Egipto eran miembros de 12 tribus, 10 de ellas descendientes de los hijos de Jacob, y dos, Ephraim y Manasés, descendientes de los dos hijos de José. Después de la conquista de Canaan en el siglo XIII AEC las 12 tribus formaron una confederación, y luego, en los siglos XI y XII AEC un reino unido bajo Saúl, David y Salomón. A la muerte de Salomón las 10 tribus norteñas, entre ellas Ephraim y Manasés, declararon su independencia asumiendo el nombre de reino de Israel. Las dos tribus restantes, Judah y Benjamín, continuaron leales a la dinastía de David, bajo el nombre de reino de Judah. En el año 722 AEC el rey asirio Sargón II conquistó Samaria, la capital del reino de Israel y deportó a sus habitantes, quienes, según los historiadores, se asimilaron a sus nuevas localidades y desaparecieron de la historia judía, dando origen a la leyenda de las "diez tribus perdidas".
A través de los siglos no han faltado teólogos y estudiosos de la Biblia que declaran haber identificado en distintas partes del globo a alguna de las 10 tribus. La identificación más reciente es la de la tribu de Manasés que ha sido descubierta en el noreste de la India, cerca de la frontera con China. Cuenta con alrededor de 5 millones de personas, de las cuales 800 ya viven en Israel, a las cuales pronto posiblemente se unirán otras 6,000 personas cuya conversión en masa ha sido autorizada hace unos días por el Gran Rabino Sefaradí de Israel, Shlomo Amar.
¿Son realmente descendientes de la tribu de Manasés? Puede que si, y puede que no, lo mas probable es que tal vez. De lo que no cabe duda es su sincera identificación con la religión judía y el pueblo judío.


Una película documental israelí es candidata potencial al Oscar en el 2006

Esta semana se inauguró el Festival de Películas Documentales en Tel Aviv con la película 18 kilos de amor, película que, por su calidad humana, técnica y estética, es considerada candidata potencial a recibir el Oscar en 2006 al mejor documental del año.
Los 18 kilos del título se refieren al peso de su protagonista Ami Ankilewitz, nacido en los Estados Unidos, quien, desde su primer año de vida, sufre de extrema distrofia muscular. El médico que lo atendió le dijo a la familia que el niño moriría antes de cumplir los seis años. Hoy Ami tiene 34 años y trabaja en Tel Aviv creando películas animadas, para lo cual usa un solo dedo, la única parte movible en su cuerpo.
Ami conoció a Danny Menkin, director de cine, en un bar, y ambos se hicieron amigos. Danny, inicialmente, pensó hacer una película sobre el milagro médico de la supervivencia de Ami, pero pronto se dio cuenta que la verdadera historia era la increíble fuerza de voluntad de Ami, quien enfrenta la vida sin desanimarse por su invalidez.
Ami decidió viajar a Estados Unidos, y enfrentar al médico que lo había desahuciado. La película relata las peripecias del viaje y la búsqueda del médico hasta encontrarlo.
18 kilos de amor ha sido comprado por el prestigioso canal HBO, y está inscrita en varios festivales en Estados Unidos, para lograr que sea considerada como candidata al Oscar por el mejor documental del año 2005.
Como judío oriundo de América latina me ha llenado de orgullo el hecho de que tanto el protagonista como el director tienen raíces latinas: la madre de Ami es mejicana, y la de Danny es peruana.

 

Imprimir
   
Envíalo a un amigo
   
Añadir una nueva respuesta
   
Comentarios de los lectores
Suscripcion Gratis

GRATIS Inscribete en la lista para recibir Mi Enfoque semanalmente

Nombre:
País:
Correo electrónico*:
Me añado a la lista
Anulame de la lista - haz click aqui