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Mi Enfoque #419, Junio 8, 2012

Mitos y realidades del conflicto árabe-israelí
¿Son refugiados los "refugiados palestinos"?

Tel Aviv, capital gay del Medio Oriente
¿Libertad o libertinaje? El caso del periodista Uri Blau
A Dios rogando y con el mazo dando
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Mitos y realidades del conflicto árabe-israelí
Mi Enfoque #419, 8 de junio, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Mito = Relato o noticia que desfigura la realidad
(Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española)

"La primera víctima de la guerra es la verdad". Esta frase, atribuida al Senador americano Hiram Warren Johnson, es una descripción que se aplica a cualquier conflicto, pero queda corta cuando se trata de los mitos, invenciones, y libelos originados por el conflicto árabe-israelí, los cuales, debido a sus constantes repeticiones, han sido aceptados como verdad histórica aún por personas que no sienten animosidad hacia Israel.

Entre los principales mitos están los siguientes:

• Israel es un país ilegítimo, su existencia carece de legalidad.
La realidad es todo lo contrario. Israel es el país cuya creación, más que la de cualquier otro país, está basada en conferencias, tratados y resoluciones internacionales. Una corta lista incluye la Conferencia de París (1919), el Tratado de Sevres (1920), la Conferencia de San Remo (1920), la Resolución del Mandato británico de la Sociedad de las Naciones (1922), el Tratado de Lausanne (1923), la Resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Plan de Partición 1947), y su aceptación como miembro de las Naciones Unidas (11 de mayo de 1949).

• La frontera internacional entre Israel y la Cisjordania es la llamada "línea verde", que estaba en vigencia  antes de la Guerra de los Seis Días.
La realidad es que la línea verde no fue reconocida por los árabes o por Israel como frontera internacional, sino sólo como frontera temporal acordada en el acuerdo de armisticio firmado con Jordania en 1949, que había unilateralmente anexado la Cisjordania.

•  Como resultado de la Guerra del 67 Israel ocupó territorios palestinos incluyendo Jerusalén Oriental y Cisjordania.
La realidad es que Jerusalén Oriental y la Cisjordania eran parte del reino de Jordania que los había anexado 19 años antes. Durante esas casi dos décadas no hubo ni una sola demanda de los árabes residentes en Cisjordania de proclamar allí un Estado palestino independiente.

• Los palestinos son un pueblo antiquísimo cuya tierra ancestral es Palestina
La realidad es que los palestinos son el pueblo más nuevo del mundo. Su auto-identificación como pueblo palestino tuvo sus inicios en 1964 cuando la Liga Árabe fundó la Organización de Liberación Palestina como arma contra Israel. Los árabes que hoy son llamados palestinos son idénticos en etnia, idioma, cultura y religión a los árabes de los países vecinos, y siempre se consideraban parte integral del pueblo árabe. Los árabes conquistaron Israel en el año 683, y fue provincia del imperio árabe. Luego fue conquistada por los cruzados y por la dinastía egipcia de los Mamelucos. En 1517 fue conquistada por los turcos, y durante cuatro siglos, fue provincia del Imperio Otomanos. La población árabe de Tierra Santa aumentó desde fines del siglo 19 y primeras décadas del siglo 20, con inmigrantes árabes de los países vecinos, atraídos por las fuentes de trabajo creadas por la inmigración judía. Respecto a los judíos, aunque la gran mayoría fue expulsada por los romanos después de la derrota de Bar Cojba en el Siglo 2, siempre hubo presencia judía en la Tierra de Israel, y mayoría judía en Jerusalén desde mediados del Siglo 19.

• Israel es un país expansionista que ambiciona nuevos territorios.
La realidad es que Israel es todo lo contrario. Prefiere promesas de paz a cambio de territorios, como lo demostró devolviendo la península de Sinai a Egipto a cambio de cese de hostilidades, y retirándose unilateralmente de Gaza. El mundo ha olvidado que escasas dos semanas después de su victoria en la Guerra de los Seis Días, en 1967, Israel ofreció devolver las Alturas del Golán a Siria, el Sinai a Egipto y la mayor parte de Cisjordania a Jordania a cambio de paz. La propuesta fue transmitida por los Estados Unidos a Egipto y a Siria que la rechazaron. Tres meses después, el 1 de setiembre de 1967, los árabes promulgaron los tres No de la Resolución de Khartoum: No a la paz con Israel, No al reconocimiento de Israel, y No a negociaciones con Israel.

• Israel es un país que practica la política de apartheid
Los proponentes de este infundio se dividen en dos grupos: los difamadores, (personas que acusan a Israel de apartheid aunque saben perfectamente que esa política sudafricana no tiene ninguna relación ni parecido con la situación israelí-palestina), y los ignorantes, (que no tienen idea de lo que era el apartheid y no conocen la realidad israelí-palestina). Apartheid era un conjunto de leyes emitidas por el gobierno sudafricano que discriminaba por motivos raciales contra la gente de color, les prohibía votar, les prohibía vivir en determinadas zonas reservadas para blancos, y otras restricciones. En Israel la minoría árabe tiene igualdad de derechos, y está representada en el Parlamento, en el poder judicial y en el sector diplomático. Árabes y judíos reciben igual trato en hospitales, colegios, seguro social, seguro médico. Respecto a los árabes residentes en Gaza (que prácticamente es un Estado independiente que se gobierna a si mismo) y en la Cisjordania, (donde la gran mayoría de los árabes están bajo el régimen autónomo de la Autoridad Palestina) la cerca que separa los territorios palestinos de territorios donde habitan judíos tiene por objeto (y lo ha logrado con éxito) evitar la infiltración de terroristas y suicidas que, antes de la construcción de la cerca, habían causado miles de muertos y heridos. El día que los palestinos demuestren que han abandonado la opción del terror la cerca será destruida por no tener ya objeto.

• Israel es culpable de genocidio palestino
Esta es posiblemente la más absurda y ridícula acusación contra Israel. El total de árabes en Gaza y Cisjordania en 1967 era un millón de personas. Hoy, según los mismos palestinos, la población de ambas regiones es un total de más de cuatro millones. Si hubo genocidio, es completamente sui generis, ya que en vez de que la población haya disminuido, como, por definición, ocurre en genocidios, ha aumentado en 400%.

• El obstáculo más grande para lograr la paz son los asentamientos israelíes en Cisjordania
La realidad es que los asentamientos ocupan un porcentaje muy pequeño del territorio de la Cisjordania, que en un tratado de paz, puede ser intercambiado con territorios de Israel. Los asentamientos, en el pasado, no fueron obstáculo para negociaciones de paz, y, por otro lado, la congelación de construcción en los asentamientos, durante diez meses, no logró que los palestinos se sentasen a negociar con Israel. La existencia de la ciudad de Yamit en el Sinai no fue obstáculo para negociar la paz, y los 8,000 israelíes que vivieron durante tres décadas en Gaza, dando trabajo en sus industrias e invernaderos a miles de palestinos, tampoco fueron obstáculo para la retirada unilateral de Israel en el año 2005.

• El conflicto es acerca de territorios en disputa
La realidad es que el conflicto no es acerca de territorios. Si lo fuese, los palestinos de Gaza habrían utilizado la retirada israelí para sentar las bases de su Estado en vez de usar su territorio para disparar cohetes y misiles a poblaciones civiles fronterizas. El conflicto, desde el punto de vista árabe, es teológico. Un Estado judío, o de mayoría judía, es una herejía y una blasfemia que viola todos los principios del Islam. Para los árabes la Tierra de Israel, parte integral del mundo islámico, ha sido robada por los judíos que, según la versión árabe, carecen de todo derecho histórico a tener un Estado en el Medio Oriente. El real objetivo árabe, a corto o largo plazo, no es un Estado independiente al lado de Israel, sino el reemplazo de Israel por un Estado árabe musulmán. Hace cien años comenzó el conflicto y no hay indicios de cuando podrá terminar, ya que aceptar a Israel significaría para los árabes traicionar a los 5 millones de descendientes de los refugiados árabes del 48, y admitir que todas las guerras contra Israel fueron en vano. Firmar la paz con Israel equivaldría, para ellos, a aceptar no sólo una derrota sino incurrir en blasfemia.
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¿Son refugiados los "refugiados palestinos"?
Mi Enfoque #419, 8 de junio, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

La negativa de los países árabes a aceptar el Plan de Partición de las Naciones Unidas y la invasión de sus ejércitos a Israel, el día siguiente de la declaración de independencia del Estado Judío, con la intención de "echar a los judíos al mar" tuvo como consecuencia cientos de miles de refugiados árabes y judíos. Aunque no se sabe el número exacto de árabes palestinos que abandonaron sus hogares, la mayoría de ellos a pedido de la comandancia árabe que quería "terreno limpio" para exterminar más fácilmente a los judíos, se calcula que es entre 600,000 a 750,000. Por otro lado, los países árabes, donde los judíos residían aún antes de la conquista árabe en el siglo 7, expulsaron a cerca de un millón de judíos, la mayoría de los cuales fue recibida y absorbida por Israel, sin ayuda de las Naciones Unidas. Los refugiados árabes, por el contrario, no fueron absorbidos por los países vecinos que los recibieron. Las Naciones Unidas crearon una organización especial para ellos, UNRWA, (United Nations Relief and Works Agency for Palestinian refugees) cuyo objetivo no es la absorción y rehabilitación de los refugiados, sino la perennización de ese status.

La UNRWA tiene hoy 24,000 empleados y su presupuesto anual es de 1,230 millones de dólares. Lo único que han logrado con los miles de millones que han recibido y mal gastado durante décadas es mantener a los refugiados y a sus descendientes en míseros campos, hervideros de odio y revanchismo.

Los dirigentes de la UNRWA, previniendo que, con el correr del tiempo, el número de refugiados iría disminuyendo, no por absorción, (lo cual sería en contra de los intereses de la UNRWA) sino debido a muertes naturales, encontraron, en 1965, una ingeniosa solución: redefinir el status de refugiado, que, hasta ese momento, era personal y no transferible por herencia. La nueva definición, que se aplica sólo a los descendientes de los palestinos y no se aplica a los refugiados de todas las otras naciones del planeta, clasificó como refugiados a los hijos, nietos y hoy hasta bisnietos de los refugiados originales. Por supuesto que esto significa que el número de refugiados palestinos aumenta en progresión geométrica año tras año. Hoy la UNRWA los calcula en más de 5 millones, cuando, de acuerdo a la definición internacional de refugiado, hoy posiblemente los refugiados originales sean menos de 100,000.

A diferencia de los refugiados de otras naciones que dejan de serlo al vivir en su propio país o al recibir la nacionalidad del país donde residen, los palestinos que viven en Gaza, y que se gobiernan a si mismos,  los que viven en Cisjordania, donde han elegido a su propio presidente y parlamento, y los que viven en Jordania y tienen ya ciudadanía jordana, continúan siendo considerados refugiados por la UNRWA.

La creación de un Estado palestino no solucionaría el problema de los refugiados, ya que los líderes de la Autoridad Palestina han declarado que el Estado palestino no recibirá a los refugiados, ya que ellos deben regresar a Israel.

Hace unos días un Senador americano presentó una propuesta para determinar el número de los refugiados del año 1948 que aún viven. Esto despertó entre los palestinos una tormenta de protestas, amenazando con graves consecuencias no detalladas.
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Tel Aviv, capital gay del Medio Oriente
Mi Enfoque #419, 8 de junio, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Tel Aviv se ha ganado, por mérito propio, la denominación de capital gay del Medio Oriente, por el número de bares y night clubes frecuentados por la población gay y por la tolerancia (o indiferencia) de la población.

Hoy, viernes 8 de junio, como parte de los festejos de la Semana de Orgullo Gay, tendrá lugar el desfile anual gay en Tel Aviv. Comienza a las 10 AM en el Parque Meir, centro de la comunidad LBGT (Lesbianas, Bisexuales, Gays, y Transgeneros), con asistencia del alcalde de Tel Aviv y del político del partido Meretz, Nitzan Horowitz, que gusta de proclamar su homosexualidad. Se calcula que tomarán partes 100,000 personas. El desfile seguirá por las principales avenidas de la ciudad y terminará con una fiesta de baile en la playa Gordon. Miles de turistas han llegado para participar y/o presenciar el desfile. A las 7 de la noche en Shpagat, el popular bar gay, habrá una fiesta seguida por un debate acerca del concepto de vestir ropa de mujer como método de protesta.

La semana entrante se llevará a cabo el Sétimo Festival de Cine LBGT con las mejores películas internacionales de tema gay.

De acuerdo a |la frase hebrea, kol sibá tová le mesibá, (todo pretexto es bueno para hacer una fiesta), espero que en algún futuro próximo se realice una Semana de Orgullo Heterosexual, con desfile y fiestas, ya que también nosotros, los que no pertenecemos a la comunidad LBGT, tenemos igual derecho a celebrar nuestra identidad sexual.

Tuvia el lechero, en Violinista en el Tejado, habría comentado, "Ser gay no es vergüenza, pero tampoco es un gran honor". Y, por supuesto, también habría dicho lo mismo acerca de los heterosexuales.
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¿Libertad o libertinaje? El caso del periodista Uri Blau
Mi Enfoque #419, 8 de junio, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Una de las actuales controversias en Israel es el caso del periodista Uri Blau, que será juzgado por posesión de documentos secretos recibidos ilegalmente.

Todo comenzó hace unos años cuando una joven, Anat Kamm, de ideología izquierdista, quien, durante su servicio militar obligatorio, trabajó en la oficina del Comando Central del Ejército, aprovechó su posición para copiar ilegalmente más de 2,000 documentos que comprometían la seguridad del ejército y del Estado, incluyendo planes de disposición del ejército en guerras futuras, que, si hubiesen caído en manos del enemigo, habría tenido consecuencias catastróficas.

En el año 2008, después de terminar su servicio militar, Kamm entregó los documentos a Uri Blau, un periodista de Haaretz, periódico post sionista (algunos dirían anti-sionista).

Blau publicó en Haaretz unos artículos que demostraban que estaba en posesión de secretos militares. El ejército lo contactó y Blau admitió tener 50 documentos, en vez de los 2,000 que en realidad tenía. El ejército le pidió destruir su computadora y le ofreció entregarle otra. Blau aceptó, pero antes de hacerlo, se mudó sorpresivamente a Londres, llevando con él los documentos. En la capital británica permaneció durante dos años, con su estadía financiada por Haaretz

Mientras tanto, Kamm fue juzgada y condenada a cuatro y medio años de prisión. Blau, ahora que ha regresado a Israel, será juzgado por posesión ilegal de documentos de secretos de Estado, y por llevarlos al extranjero sin autorización. 

La Asociación de Periodistas ha protestado enérgicamente contra la intención del Procurador General de iniciar juicio a Blau, diciendo que es un atentado contra la libertad de prensa.

¿Recibir documentos militares de seguridad nacional primordial que fueron obtenidos por una persona que abusó de la confianza otorgada por sus superiores, guardarlos ilegalmente en su posesión, mentir diciendo que sólo eran 50 documentos cuando en realidad eran 2,000, y sacarlos al extranjero secretamente, es libertad de prensa o libertinaje?
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A Dios rogando y con el mazo dando
Mi Enfoque #419, 8 de junio, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Rabán Gamliel, hijo de Yehuda HaNasi, dijo: Bueno es estudiar Torah y tener a la vez un oficio, porque la práctica de ambos hace olvidar el pecado. Estudiar Torah sin practicar un oficio resultará en fracaso y da ocasión al pecado.
Talmud, Pirkei Avot, capítulo 3, mishná 2

Y Moisés dijo a la tribu de Gad y a la tribu de Rubén, ¿Irán vuestros hermanos a la guerra y ustedes se quedarán sentados aquí?          Números 32:6


El refrán "A Dios rogando y con el mazo dando" (Don Quijote Segunda Parte, Capítulo 71) está lejos de ser el lema de los 60,000 jóvenes israelíes, estudiantes perennes en las yeshivot, que no trabajan, no tienen los más mínimos conocimientos de materias seculares, y no hacen servicio militar. Lo que si tienen en común es que hacen caso omiso del consejo del Rabán Gamaliel de estudiar Torah y a la vez trabajar.

Respecto a la pregunta que Moisés hizo a las tribus de Gad y de Rubén, los yeshiva bujers le habrían contestado a coro y unánimemente, "Si. Nosotros nos quedamos sentados aquí".

Esta no fue la intención de Isaac Herzog, Gran Rabino de Israel, cuando en 1949, al ver que decenas de miles de estudiantes, maestros y rabinos habían perecido en la Shoah, pidió al Primer Ministro Ben Gurión que exonere a 400 brillantes alumnos del Talmud para que estudien a tiempo completo en las yeshivot. Esto no le impidió al Rabino Herzog, cuando su hijo Haim le informó su decisión de salir de la Yeshiva para servir en el ejército, decirle, "Si no vas a ser rabino no hay honor más grande que ser un oficial en el ejército de Israel". Haim Herzog hizo una brillante carrera militar, ascendió a general, fue jefe del Departamento de Inteligencia y luego Presidente de Israel.

Poco a poco, parte por desidia del gobierno y parte por presión política de los partidos religiosos, el número de 400 exonerados fue aumentando hasta llegar a la cifra actual de 60,000 yeshiva bujers, de los cuales tal vez un 10% podría ser considerados brillantes, y merecerían dedicar todo su tiempo, su talento y su energía al estudio de los libros sagrados. Los 54,000 restantes aprovecharían mejor su tiempo, y cualquier talento que puedan tener, para estudiar profesiones o ejercer oficios que los convierta en útiles contribuyentes a la sociedad, y les proporcione ingresos que les permita mantener a sus familias en vez de ser una carga para el Estado y recibir mensualmente dinero que el Estado recolecta de los que trabajan y pagan impuestos. Y, por supuesto, al igual que sus hermanos religiosos y seculares, deberían contribuir a la defensa del país haciendo servicio militar.

Hoy, cuando preguntas a alguno de ellos, ¿Por qué no trabajas?, contesta "El estudio de la Torah es mi trabajo". Y cuando le preguntas, ¿Por qué no vas al ejército?, contesta "Defiendo a Israel rezando y estudiando".

Lo único que yo les podría contestar, citando a Germán Valdez "Tin Tan", es: "No me defiendas compadre".

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