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Mi Enfoque #432

Un peligro más inminente que la bomba atómica iraní
Los judíos y los ciclistas
Hanan Ashrawi dice que nunca hubo refugiados judíos
Un amor que se enfría
¿Qué piensan los judíos israelíes y qué piensan los árabes israelíes?
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Un peligro más inminente que la bomba atómica iraní
Mi Enfoque #432, 7 de setiembre, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Israel teme, con justificada razón, que la intención iraní de armarse de bombas nucleares tiene como finalidad obliterar el Estado Judío. Un pequeño, pequeñísimo, consuelo es que un ataque atómico, o de armas convencionales, de Irán, probablemente no ocurrirá mañana, ni la semana entrante ni el mes entrante. (Tal vez ocurra dentro de un año, pero ese ya es otro tema y no pertenece a este artículo. Lo comentaré cuando ocurra, si es que ocurre, y si es que mi miklat―refugio anti-bombas que hay en cada casa y edificio en Israel―aguantó el golpe).

El peligro más inminente, tan peligroso como una bomba atómica, es la posibilidad de que los actuales gobernantes de Siria, enfrentados a una posible derrota, decidan llevar a cabo a último momento lo que siempre soñaron con hacer: un ataque masivo químico y biológico contra Israel, lo cual les daría el status de héroes en el mundo árabe e islámico. (Lo harían sin temor a represalias ya que, después de su derrota, a  Bashar al-Assad y a sus seguidores no les importará lo que pueda suceder a Siria).

(Al igual que una bomba atómica cuya fuerza destructora y extensa radiación no puede distinguir entre judíos y palestinos que viven a pocos kilómetros unos de otros, tampoco un gas mortífero o un virus mortal tienen la capacidad de diferenciar entre los dos grupos étnicos, y limitar su ataque a los judíos, dejando inmunes a los palestinos. Pero, como dice la frase popular, "es imposible hacer un omelet sin romper huevos", si la muerte masiva de palestinos es el precio que iraníes y sirios deben pagar para conseguir la destrucción del Estado Judío, bueno, pues habrá que pagar. No es un precio tan caro después de todo, ya que los palestinos, incinerados por la bomba atómica o muertos asfixiados por gases o víctimas de atroces enfermedades causadas por un virus, irán directamente al paraíso islámico donde gozarán día y noche de 72 bellas jóvenes, sin interrupción ni descanso―excepto, en los casos de personas de edad avanzada a quienes se les permitirá interrumpir la actividad durante unos minutos, para que puedan recargar las baterías tomando Viagra con un vaso de agua. Es un dato interesante, no muy conocido, que la virginidad de estas jóvenes se renueva automáticamente después de cada encuentro. Pero, lamentablemente, las 72 vírgenes no son el tema principal de este artículo, así que me despido de ellas con renuencia).

Los sirios tienen el tercer stock más grande del mundo, (después de Estados Unidos y Rusia), de gases mortíferos y sustancias químicas mortales. No han tenido escrúpulos en usarlos contra su propio pueblo, como lo hizo Hafez al-Assad, el padre del actual presidente, cuando, en el mes de febrero de 1982, gaseó a la ciudad de Homs, y mató a cerca de 20,000 personas. Utilizando el argumento de lógica talmudista, de "kal a jomer", cabe preguntar, ¿si no tuvieron inconveniente en gasear a sus propios ciudadanos, acaso les importaría matar a los israelíes?

El peligro no está limitado a lo que pueda hacer el régimen de Assad. Si es derrotado, como probablemente lo será, tarde o temprano, el stock sirio de gases y sustancias químicas caerá en manos de uno o más de los diversos grupos rebeldes, algunos de los cuales pertenecen a la organización terrorista Al Qaeda, o a otros grupos de islámicos fanáticos, para los cuales destruir a Israel es una mitzvá.

Samuel Johnson, el literato inglés del siglo 18, dijo en una ocasión: "Saber que uno va a ser colgado en quince días, hace concentrar la mente maravillosamente". ¿Qué hubiera dicho Johnson de los israelíes, una población que sabe que, en cualquier momento, le pueden disparar, desde todas las direcciones, decenas de miles de cohetes, gases mortíferos, virus mortales y bombas nucleares?
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Los judíos y los ciclistas
Mi Enfoque #432, 7 de setiembre, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Yom Kippur en Israel, desde hace muchos años, tiene, o merece tener, un nombre adicional, "La Festividad de las Bicicletas". Nadie pero nadie, incluyendo los más fanáticos ateos, maneja autos en Yom Kippur, lo cual deja libres calles, plazas y avenidas para los que prefieren montar en bicicleta ese día en vez de pasarlo rezando en la sinagoga. Pasear en bicicleta en Yom Kippur se ha vuelto una tradición en Tel Aviv y en otras ciudades, desde hace varias décadas.

El Ministro de Transporte, Israel Katz, representante del Likud, no había demostrado hasta hoy mucho interés en la religión. Pero este año es diferente. Por razones que él tendrá, tal vez para favorecer a los partidos religiosos, tal vez porque ha tenido súbitamente una revelación divina, (al estilo de la del apóstol cristiano Saúl/Pablo en el camino a Damasco), Katz ha decidido este año hacer la vida un poco más difícil a quienes quieren pasar el día de Yom Kippur paseando en bicicletas por las vacías calles de Tel Aviv, en vez de arrepentirse de sus pecados rezando en las sinagogas. Ha amenazado que el Ministerio de Transporte dejará de contribuir los 20 millones de shekels con los cuales ayuda a subsidiar el proyecto Tel-O-Fun de la ciudad de Tel Aviv, y dejará de financiar otros proyectos, si el alcalde no suspende Tel-O-Fun durante Yom Kippur.

(Tel-O-Fun consiste en docenas de estaciones municipales computarizadas de alquiler de bicicletas, esparcidas por todo Tel Aviv, en las cuales las personas que están suscritas al servicio pueden tomar una bicicleta, pasear con ella por la ciudad, por los senderos que la Municipalidad ha preparado, y devolverla en cualquier otra estación).

El año pasado la Municipalidad de Tel Aviv permitió, a los que así lo desearon, tomar las bicicletas en la víspera de Yom Kippur, antes de anochecer, y devolverlas al final de Yom Kippur, después de anochecer. Este año la Municipalidad desea hacer lo mismo, pero sin cobrar dinero por el alquiler. Los concejales de la Municipalidad que representan a los partidos religiosos pusieron el grito en el cielo. Uno de ellos dijo que la situación es similar al intento de los griegos, (que ocasionó la sublevación de los Macabeos), de erradicar la religión judía.

La situación todavía no se ha resuelto, pero me ha hecho recordar una anécdota clásica, "Los judíos y los ciclistas":

Un judío, para su mala suerte, está sentado en el tren al lado de un antisemita que no cesa de despotricar contra los judíos.
"Los judíos tienen la culpa de la crisis económica", acusó el antisemita.
"También los ciclistas", contestó el judío.
"Los judíos son los que causan todas las guerras"
"También los ciclistas"
"Los judíos quieren dominar el mundo"
"También los ciclistas"
"¿Por qué los ciclistas?", preguntó el antisemita.
"¿Y por qué los judíos?", contestó el judío.
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Hanan Ashrawi dice que nunca hubo refugiados judíos
Mi Enfoque #432, 7 de setiembre, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Ashrawi dice que nunca hubo refugiados judíos
Y Ashrawi es una mujer honorable

(Paráfrasis del discurso de Marco Antonio en Julio Cesar de William Shakespeare)

La señora Ashrawi es una cristiana palestina, legisladora del Parlamento palestino, y vocero del gobierno palestino. Nació en Nablus. Se graduó en la Universidad Americana de Beirut, donde estudió literatura, y recibió su doctorado en Literatura Medieval, en la Universidad de Virginia, en los Estados Unidos. Ha trabajado para las Naciones Unidas y para el Consejo Internacional de Derechos Humanos. Su padre fue uno de los fundadores de la Organización de Liberación Palestina, cuya existencia precede a la Guerra de los Seis Días.

No hay duda de que es una intelectual distinguida, cuyas opiniones, expresadas en artículos y conferencias, merecen ser seriamente consideradas. Lamentablemente, al igual que su mentor, el difunto profesor Edward Said, su ideología, sus prejuicios y sus odios priman sobre su honestidad intelectual y le permiten falsificar la historia y expresar calumnias y mentiras, que harían avergonzar a cualquier otra persona menos dominada por un odio fanático.

Hace algunos años, en una entrevista que le hizo una televisión europea, declaró, con la mayor seriedad posible, que Jesús era palestino. Recientemente escribió un artículo diciendo que los judíos de los países árabes nunca fueron expulsados, que abandonaron sus países natales voluntariamente, (¡incitados y obligados por la Agencia Judía!), y, por lo tanto, no se les puede considerar "refugiados".

La realidad, por supuesto, es diametralmente opuesta. Los judíos, que habían vivido en territorios que hoy son árabes e islámicos. desde más de mil años antes de la conquista árabe, fueron forzados por la violencia, la legislación anti-judía, el vandalismo, pogroms y masacres a abandonar sus hogares, sus propiedades y negocios, a escapar de esos países, donde, durante siglos, habían sido dhimmis, ciudadanos de segunda categoría.

En Irak cientos de judíos fueron masacrados en pogroms durante la década de los años 40. Esto culminó con legislación anti-judía que promovió la emigración y confiscó todos los bienes de los emigrados. 130,000 judíos salieron de Irak sin un centavo, dando fin a una comunidad que tenía una antigüedad de 2,500 años.

En Egipto, turbas anti-judías en 1945, tres años antes de la Guerra de Independencia de Israel, asaltaron el barrio judío, quemaron sinagogas, hospicios y hospitales. Después que Israel declaró la independencia, 250 judíos fueron asesinados entre junio y agosto del año 1948. De los 75,000 judíos que vivían en Egipto desde la Edad Media queda solo un puñado de ancianos.

En Siria y Libia también utilizaron pogroms, persecución y expropiación contra los judíos. Hoy no queda un solo judío en esos países. Uno que quiso regresar, después del derrocamiento de Gaddafi, casi fue linchado cuando trató de renovar una antigua sinagoga.

En Yemen hubo pogroms, vandalismo, y en el año 1948 seis judíos fueron acusados de asesinato ritual. Hoy quedan sólo algunas decenas.

En Argelia y Marruecos la emigración de la mayoría de los judíos fue posterior, y también se debió al clima anti-judío que había en esos países.

Si la Sra. Ashrawi hubiese escrito "No hay refugiados judíos", en vez de la mendaz frase "Nunca hubo refugiados judíos", eso hubiese demostrado honestidad intelectual, ya que es completamente cierto que hoy no hay refugiados judíos. Los hubo pero ya no los hay. Los cientos de miles de judíos empobrecidos, escapados de los países árabes solo con la ropa que tenían encima, que, durante años vivieron en Israel en maabarot, (ciudades de carpas) fueron todos integrados al país, (sin ninguna ayuda de las Naciones Unidas), y hoy son ciudadanos que contribuyen a la nación en la política, la diplomacia, el ejército, la tecnología, la medicina, la enseñanza escolar y universitaria, en el arte, en la canción, en la danza, y, para resumir, en toda actividad en la cual en un país democrático todo ciudadano puede realizar y progresar de acuerdo a su habilidad.

Pero, lamentablemente la Sra. Ashrawi, a pesar de su inteligencia y esmerada educación, prefiere expresar calumnias, mentiras y falsedades, sin ningún rubor ni vergüenza,
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Un amor que se enfría
Mi Enfoque #432, 7 de setiembre, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

El mejor amigo de Israel, desde la fundación del Estado, ha sido los Estados Unidos, afecto que fue expresado por casi todos los presidentes americanos, desde Harry Truman―que reconoció oficialmente al Estado de Israel, minutos después de la Declaración de Independencia, contra la tenaz oposición del Secretario de Estado, General George Marshall―hasta Ronald Reagan, Bill Clinton y George Bush hijo.

El presidente Obama es harina de otro costal. Sea por su educación escolar en un país islámico, o por su ideología, nunca ha expresado demasiada simpatía hacia Israel. Uno de los primeros actos de su presidencia fue dar un discurso en el Cairo donde alabó lo que él llamó "la histórica contribución musulmana a los Estados Unidos", no mencionó los vínculos históricos que unen a los judíos con la Tierra de Israel, y atribuyó la creación del Estado de Israel a la tragedia del Holocausto, con lo cual confirmó la teoría árabe de que los árabes apaciguaron con su territorio la culpable conciencia de los europeos.

A pesar de que el vuelo del Cairo al Aeropuerto Internacional Ben Gurión demora menos de una hora, no se tomó la molestia de visitar Israel, y tampoco lo ha hecho durante todo su gobierno. Pero si visitó Arabia Saudita, donde se inclinó profundamente ante el rey, y otros países islámicos.

Humilló e insultó al Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, al hacerlo entrar a la Casa Blanca por la puerta falsa.

Con sus exigencias, (congelamiento de construcciones), a Israel, y su falta de exigencias a los palestinos, volcó toda la responsabilidad de la falta de negociaciones sobre Israel.

Hace algunos días, el General Martín Dempsey, Jefe del Ejército de Estados Unidos, expresó que no sería "cómplice" de Israel en un ataque preventivo a Irán, declaración que no ha sido desautorizada por la Casa Blanca. Esa declaración le ha serruchado el piso a Netanyahu, que ahora pide a los Estados Unidos que defina las líneas rojas que Irán no debe atravesar. Obama, hasta el momento, ha hecho caso omiso a ese pedido.

En la Convención Demócrata que ha nombrado candidato presidencial a Obama para las próximas elecciones, por primera vez, no se exigió que la Embajada Americana en Israel se traslade de Tel Aviv a Jerusalén. (Es verdad, que es una frase que ningún presidente ha cumplido con llevar a cabo, pero tiene cierto valor político). La frase recién fue introducida cuando un clamor de muchos delegados lo exigió.

Si Obama sale reelegido, las relaciones entre los Estados Unidos e Israel, que se han enfriado durante su primer periodo, seguirán bajando de temperatura para beneplácito de Irán, de los árabes, de la Hermandad Musulmana, y del ex–presidente Jimmy Carter, quien, junto con el Arzobispo Tutu de Sud África, y otras personalidades, es un líder importante en la campaña de delegitimización de Israel.
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¿Qué piensan los judíos israelíes y qué piensan los árabes israelíes?
Mi Enfoque #432, 7 de setiembre, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

El Instituto Cohen de Opinión Pública, perteneciente a la Universidad de Tel Aviv, realizó hace cuatro meses una encuesta en la que planteó preguntas a 1,025 israelíes, (834 judíos y 191 árabes). Los resultados fueron publicados esta semana y revelan lo siguiente:

Porcentaje de optimistas y pesimistas respecto al futuro de Israel
 Judíos Árabes
Optimistas㻎.8%㺼.2% 
Pesimistas㺒.1%㺧.3% 

Porcentaje de los que creen que se firmará la paz con los palestinos
 Judíos Árabes
㺖.5%㺦.7% 

Porcentaje de los que quieren quedarse a vivir en Israel
 Judíos Árabes
㻚%㻚% 

Porcentaje de quienes creen que los árabes son discriminados en Israel
 Judíos Árabes
㺩.7%㻊.9%

Los árabes israelíes y los judíos de izquierda* consideran que la Corte Suprema es la institución que más merece su confianza. Los judíos de derecha y centro confían más en el ejército que en la Corte Suprema.

* Más del 50% de los israelíes se consideran de derecha, 30% dicen ser del centro, y una minoría de 17% son de izquierda.


 

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