Mini obras de teatro y breves guiones para peliculas


Si el crítico cinematográfico de la OLP comentase sobre “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson
Todo sobre Arafat, película de Pedro Almodóvar
¡Oh, Arafato, Arafato!
Un guión para Hollywood
Hoy presentamos un Teatro del Absurdo: "Israel, Hamas, y los parlamentarios árabes israelíes"
"Mel Gibson y los Sabios de Sion" (Obra en un acto)
¿Farsa, comedia o tragedia? Obra de teatro en 5 actos


Si el crítico cinematográfico de la OLP comentase sobre “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson
David Mandel, Mi Enfoque #39   6 de marzo, 2004
 
“La Pasión de Cristo” de Mel Gibson: llena de errores históricos
por Abu Ahmed - Ramallah

La película de Mel Gibson muestra la verdadera cara de los judíos, descendientes de cerdos y monos, pueblo criminal que mató a Jesús hace dos mil años, que usurpó nuestras tierras, y que hoy quiere matar a nuestro heroico presidente. La presentación de Gibson, aunque meritoria, no es, por supuesto, original. Periódicos europeos acostumbran desde hace ya tiempo a usar titulares como “Israel quiere crucificar a Arafat”, y presentan caricaturas políticas donde se ve al criminal Sharon devorando inocentes niños palestinos al estilo de Herodes.
Aunque me parece acertada la forma como Gibson presenta a los judíos, tengo una importante crítica contra la película. ¡No refleja la verdad histórica!
¿Cómo puede Gibson mostrar muchedumbres judías si es un hecho incontrovertible que los judíos nunca vivieron en Palestina? Todo el mundo sabe, y en especial los izquierdistas europeos, que los judíos son invasores colonialistas que nunca vivieron en Palestina, y que invadieron en el año 1948 para expulsar a nuestro pueblo y robarnos nuestro país.
¡Hay otro error garrafal! ¡Nunca, pero nunca, hubo un Templo judío en Palestina! ¡Y esto lo afirma, en cada ocasión que se le presenta, ese gran historiador y arqueólogo que es nuestro Presidente Arafat! El Templo judío que se ve en la película nunca existió. Es una invención judía.
Gibson se ha equivocado de cabo a rabo. O tal vez no fué error sino un acto premeditado. El hecho es que no eran judíos los que vivían en Palestina en la época de Jesús sino árabes palestinos, y el Templo no era un Templo judío, sino la mezquita de El Aksa. Jesús fue palestino, su madre fue palestina, sus discípulos fueron palestinos, y la muchedumbre que Gibson muestra como responsable por la muerte de Jesús, y asumiendo dicha culpa por generaciones sin fin, no era judía sino palestina!
En conclusión, Mel Gibson, bajo el pretexto de culpar a los judíos de deicidio, confirma, en forma solapada y disimulada, la pretensión sionista de que Israel es el país ancestral de los judíos.
No es entonces para extrañarse que los judíos, confabulados con Gibson, hayan hecho tanto ruido con sus “protestas” contra la película, asegurando de esta forma el éxito popular y económico del film.

 

Todo sobre Arafat, película de Pedro Almodóvar
David Mandel, Mi Enfoque #68  12 de noviembre, 2004

Cuando inevitablemente a alguien se le ocurra, algún día, la malhadada idea de filmar la biografía de Yasser Arafat, no podrá encontrar un director más adecuado que el español Pedro Almodóvar, especializado en temas surrealistas y grotescos. El guión de la película será escrito en el estilo "negriblanco" que George Orwell describió en su libro 1984, (los asesinos-suicidas son mártires la destrucción de Israel es el derecho al retorno los terroristas son luchadores por la libertad).
La vida de Arafat es una trama llena de elementos sensacionalistas, donde no falta el homosexualismo increíbles salvadas de vida el desfalco de cientos de millones de dólares donados al pueblo palestino por países generosos e ingenuos secuestros de aviones de pasajeros asesinatos de deportistas en Munich suicidios bombas indoctrinamiento de toda una generación en el odio y el fanatismo mentiras fantásticas y calumnias disparatadas, (Israel está causando cáncer a los palestinos con uranio los Templos de Salomón y Herodes nunca existieron el Holocausto es una invención sionista los personajes de la Biblia eran todos palestinos las franjas celestes de la bandera de Israel simbolizan su afán expansionista pues representan a los ríos Nilo y Eufrates).         
Para que la película tenga un mínimo de ingrediente romántico habrá un matrimonio tardío y de apariencia con una esposa mucho más joven, rubia oxigenada, educada en un convento y convertida al islamismo, que se da la gran vida en París, donde no le faltan los amantes.
La película estará en la tradición del Teatro del Absurdo: un terrorista multimillonario adulado por el mundo y venerado por su pueblo muerto de hambre, a quien ha hecho víctima de su corrupción y de su despotismo. Un líder que recibió el premio Nobel a la Paz, a pesar de que su objetivo, franco para su pueblo o disimulado para el resto del mundo, siempre fue el mismo: la destrucción del estado de Israel. Y al final una misteriosa enfermedad, que termina en una muerte cuya lentitud no fue obstáculo para que sus impacientes sucesores planeasen su entierro mientras aún vivía.
El film no tiene que llamarse necesariamente Todo sobre Arafat. Se podría volver a utilizar cualquier otro título de las películas de Almodóvar, como por ejemplo Matador (de 1986) ó Carne trémula (de 1997).
O, si el director decide que la película sea tratada desde el punto de vista del pueblo palestino que finalmente abre los ojos referente a Arafat, el título debería ser ¿Qué hemos hecho para merecer esto? (1984).
Y si la protagonista principal fuese la Sra. Suha Arafat, la película podría llamarse Tacones lejanos, (1991), o Mujer al borde de un ataque de nervios, (1988).


¡Oh, Arafato, Arafato!
David Mandel, Mi Enfoque #117 Noviembre 19, 2005

Ahmad Abdul Rahman, miembro del Concejo Revolucionario Fatah y consejero de Mahmoud Abbas, el actual presidente de la Autoridad Palestina, declaró al periódico londinense Al Quds que la muerte de Arafat se debió a un veneno que alguien le echó en el oído.
¿Dónde había escuchado yo una historia similar? Eventualmente recordé que esa era la descripción exacta de la Segunda Escena del Tercer Acto de  Hamlet, donde el actor en la pantomima incluida en la obra teatral vierte veneno en el oído del rey.
Abdul Rahman tiene un mérito enorme. Cualquier otro, para sustentar su acusación que Arafat fue asesinado, habría usado como ejemplo las novelas detectivescas de Arthur Conan Doyle o Agatha Christie, pero no Rahman. Rahman es harina de otro costal. Para lanzar su teoría de asesinato, y, a la vez, demostrar su gran cultura, prefirió inspirarse en la inmortal obra del Bardo de Avon.
Tengo entendido que Rahman pronto publicará un libro sobre los amores de Arafat y Suha, donde presenta a Arafat como una mezcla de Romeo y Otelo, enamoradísimo pero celoso como él solo.
Ahora entiendo porque Suha se mudó a París ¡No quiso ser Julieta ni, mucho menos, Desdémona!


Un guión para Hollywood
David Mandel, Mi Enfoque #179 por David Mandel. 26 de enero, 2007

Primera Escena: una vista panorámica de una aldea palestina, situada en la ladera de una colina. Un título sobreimpreso dice:
1969. Aldea Tubas.
Dos años después de la Guerra de los Seis Días
La cámara muestra en primer plano a una mujer dando a luz. Minutos después, Hafez Sawafta, padre del bebé, lo carga orgulloso en sus brazos.
En la siguiente escena se ve a la gente de la aldea cantando y bailando, comiendo y bebiendo, celebrando la llegada del nuevo bebé, a quien le han dado el nombre de Hussam.
Pasa un año y nace un nuevo bebé, Salah, hermano de Hussam. (Eventualmente la Sra. Sawafta dará a luz 15 bebés más, ya que el Sr. Sawafta no tiene otros pasatiempos. Estos bebés no tienen relación con nuestra historia, y no se les verá en la película).
A continuación la pantalla muestra escenas pastorales de Hussam y Salah creciendo, jugando juntos, y cuidando con cariño y devoción las ovejas de la familia.
La siguiente escena salta a los principios de la década de los 90. Hussam Sawafta es hoy un joven alto, moreno y buen mozo, (Rodolfo Valentino sería ideal para representar ese papel, pero lamentablemente murió hace 80 años). En su trabajo, vendiendo felafel ha conocido y hecho amistad con algunos judíos religiosos. Un sábado, sus nuevos amigos lo invitan a ir con ellos a la sinagoga.
Escena dentro de la sinagoga: Los hombres rezan, y el rabino da un sermón. Una familia, que celebra ese día el bar mitzva de un hijo, ofrece un delicioso kiddush  al final del rezo.  Emocionado, Hussam decide convertirse al judaísmo.
La siguiente escena transcurre dos años después. Hussam Sawafta ha cambiado su nombre a Asaf Ben David y hoy es un judío ortodoxo. Ha conocido a una bella muchacha israelí, se ha casado con ella, y tiene cuatro hijos. Su vida es tranquila y feliz.
En la pantalla se ve nuevamente la aldea de Tubas. Es medianoche. Salah Sawafta (el hermano menor de Hussam) está rodeado de varios compañeros. Es un joven alto, moreno y buen mozo (Valentino también hubiera sido excelente representando a este personaje, si no lo hubiésemos necesitado para el papel de Hussam. Olvidaba, murió ya hace décadas). Salah es uno de los jefes del Yihad Islámico, organización responsable por utilizar suicidas bombas para matar a decenas de israelíes.
Salah le susurra al hombre que está a su lado, "¡Malas noticias, Yah, Ahmed! No podrás suicidarte mañana porque no tenemos suficiente ácido nítrico para preparar tu correa bomba".
Ahmed se lamenta, "¡Oh, que desilusión! Yo estaba ya más que preparado para atender a mis 72 vírgenes. Esta mañana fui al peluquero y en la tarde me bañé. Y, por si acaso, me he conseguido Viagra. ¡Qué desperdicio de tiempo y dinero!"
Siguiente escena: Ben David está en su restaurante, sirviendo felafel a sus clientes. Suena el teléfono. Lo levanta.
"¿Quién es?"
Se escuchan un susurro. Ben David palidece. Su cara se vuelve blanca como la nieve en el Monte Hermón.
"¿Eres tú, hermano mío?"
La voz susurra nuevamente. Ben David escucha.
"¡Si, mi hermano, si! Te encontraré allá en las colinas, donde cuidábamos a nuestras ovejas". Cuelga el teléfono. Lágrimas silenciosas se deslizan por sus mejillas.
En la siguiente escena, los dos hermanos, tantos años separados, se encuentran en una colina, en las afueras de Tubas, bajo la luz de una luna plateada. Ben David abraza a su hermano y besa a las ovejas.
Salah le susurra a su hermano que necesita ácido nítrico desesperadamente.
"¡Ya basta de susurrar, caramba! A las justas te escucho. Te conseguiré el ácido nítrico", le dice Ben David.
Tan pronto como llega a Haifa telefonea a todos los proveedores de su restaurante, pero ninguno tiene ácido nítrico en su stock, o siquiera sabe lo que es.
Mientras tanto, soldados israelíes han rodeado la choza donde Salah se encuentra escondido. Hay intercambio de disparos. Salah, admirador de Robert Redford en la película Butch Cassidy y el Sundance Kid, (la ha visto más de 10 veces), sale disparando y es muerto a balazos por los sionistas.
Hafez Sawafta, el padre de Ben David, le avisa que su hermano Salah ha muerto, y le pide que venga a Tubas.
Ben David llega a la aldea, y permanece allí durante los tres días de duelo. Luego, tan pronto regresa a Haifa, va a una mezquita y se reconvierte oficialmente al Islam.
En la última escena se ve a Hussam Sawafta, ex Asaf Ben David, ex Hussam Sawafta, en la colina, en las afueras de Tubas, cuidando a sus ovejas, con las cuales ha encontrado la felicidad que no pudo hallar entre los musulmanes o entre los judíos.
FIN

¡Y ahora la sorpresa!
¡Este guión no es ficción. Es una historia real!


El artículo que va arriba relata la historia verdadera, más extraña que la ficción, de Hussam Sawafta.
¡Todo lo relatado es cierto!
Excepto, tal vez, la mención del profundo afecto que Hussam tiene a sus ovejas, sentimientos que se los atribuí ya que el guión necesitaba un elemento romántico, pero que en la realidad pueden haber existido. 
En la vida real la historia de Hussam no tiene un final feliz, por lo menos no para él. Hoy está en la cárcel acusado de conspirar con su difunto hermano, un terrorista palestino, para realizar una serie de ataques contra israelíes.
  

 

Hoy presentamos un Teatro del Absurdo: "Israel, Hamas, y los parlamentarios árabes israelíes"
David Mandel, Mi Enfoque #136 24 de abril, 2006

El "Teatro del Absurdo" es el nombre que se ha dado a ciertas obras teatrales caracterizadas por ser surrealistas, ilógicas, con argumentos sin sentido. Los principales dramaturgos del Teatro del Absurdo son Samuel Beckett, Harold Pinter (ambos ganadores del Premio Nobel a la Literatura), y Eugene Ionesco.
 
Presentamos a continuación un drama del Teatro del Absurdo titulado "Israel, Hamas, y los parlamentarios árabes israelíes". Obra en tres actos, que cuenta con la participación de Ehud Olmert en el papel de Ehud Olmert, primer ministro de Israel Muhamad Abu Teir en el papel de Muhamad Abu Teir, miembro de Hamas y Taleb-a-Sanaa en el papel de Taleb-a-Sanaa, miembro de la Knesset, del partido "Lista Árabe Unida".

Primer Acto

Primera escena – (Un puesto de felafel, en un barrio popular de Tel Aviv. Está lleno de gente porque es la hora del almuerzo).
Ingresa un joven palestino, y hace explotar una bomba. Mueren 9 personas, y más de sesenta quedan heridas.

Segunda escena – (Una oficina en Gaza).
El vocero del gobierno palestino de Hamas declara que el acto del homicida suicida es una legítima y permitida reacción a la ocupación israelí.

Tercera escena – (La oficina de Ehud Olmert, Primer Ministro de Israel. Están presentes Olmert y varios miembros de su Comité de Seguridad).
Hay un encendido debate para decidir cual debe ser la reacción de Israel. Algunos manifiestan que la declaración de Hamas constituye un abierto acto de guerra, y que debe ser respondido como tal.
Luego de considerar varias alternativas el gobierno decide que la respuesta más drástica, efectiva, ejemplar y contundente es anular la residencia en Jerusalén de varios miembros de Hamas que viven en esa ciudad.

Segundo Acto

Primera escena – (Las oficinas del partido árabe israelí, "Lista  Árabe Unida").
El parlamentario Taleb-a-Sanaa, sin poder reprimir su emoción, pide que se haga una visita de solidaridad.
El más joven de los presentes pregunta "¿A las familias de las víctimas?".
Taleb, enojado, le contesta "¡No, idiota! A los de Hamas por supuesto. ¿No entiendes que si les quitan la residencia en Jerusalén pierden el seguro social y el seguro médico?"

Segunda escena – (La casa en Jerusalén de Muhamad Abu Teir, hoy miembro del Legislativo Palestino y, en años anteriores, inquilino de una cárcel israelí por actividades terroristas. Están presentes Muhamad Abu Teir, y otros miembros de Hamas. Sentado frente a ellos, balanceando en la mano una tacita de té, está Taleb-a-Sanaa, acompañado por otros dos parlamentarios de su partido).
Muhamad anuncia con férrea determinación, "No vamos a permitir este nuevo abuso de la criminal entidad sionista. Esta vez se pasaron de la raya, y nos obligan a hacer uso de nuestro último recurso".
Taleb-a-Sanaa, (la mano le tiembla de consternación y no puede evitar que se le derrame el té caliente en el regazo), exclama "¡Ayyy! No me diga que….."
Muhamad Abu Teir contesta "¡Si, así es! ¡No nos queda otro remedio! ¡Apelaremos a la Corte Suprema de Israel! ¡Allí encontraremos justicia! ¡El gobierno del ente sionista aprenderá de una vez por todas que con nosotros no se juega!"

Tercer Acto (cinco años más tarde)

Única escena – (El salón de la Corte Suprema de Israel)
 El juez que preside anuncia, "Habiendo escuchado a ambas partes, se procede a levantar la sesión, que se reanudará el tercer miércoles del mes de abril, dentro de tres años".

Cae el telón.

Nota del autor. Cualquier similitud de este drama absurdo con la vida real no es coincidencia, ya que los dos primeros actos son fieles a la realidad de los hechos acontecidos. El tercer acto, aunque la acción transcurre en un futuro, tampoco es producto de una imaginación desenfrenada. Como dijo Amos Oz, "El surrealismo, en Israel, no está en la literatura sino en la política"*


"Mel Gibson y los Sabios de Sion" (Obra en un acto)
David Mandel, Mi Enfoque #155, por David Mandel. 8 de agosto, 2006

La acción tiene lugar en la oficina de los Sabios de Sión. Cuando se abre el telón se ven a 4 personas, Luis, Fernando, Carlos, y Alejandro, (por obvias razones sus verdaderos nombres no se pueden mencionar), sentados en una mesa, jugando cartas.

Luis Moishe, quiero decir Fernando, insisto que un par de ases ganan a un par de reyes. Me debes cinco dólares.
Fernando OK Yankale, quiero decir Luis, te los debo. Apúntalo en el Libro de los Protocolos de los Sabios de Sion, y cuando tenga plata te los pago.
Carlos Hablando de Protocolos, firmen de una vez, porque ya es tarde y mi mujer me mata si llego después de las 11.
Se oyen golpes en la puerta.
Alejandro Voy a ver quien es
Se levanta y abre la puerta.
Mel ¿Es esta la oficina de los Sabios de Sion?
Alejandro Si señor, entre por favor.
Fernando Tome asiento, caballero. ¿Le puedo ofrecer un poco de shnaps? (Le da una copita. Mel se la  toma).
Mel Gracias, necesitaba ese trago. Disculpen si estoy interrumpiendo su trabajo de controlar el mundo.
Carlos No se preocupe. Ya hemos terminado por hoy.
Mel He venido por un motivo urgente. ¡Quiero que me conviertan al judaísmo en este momento, ahora mismo, ipso facto, de inmediato!
Luis ¿Porqué tanto apuro?
Mel ¡Mi carrera se va al tacho si no hago algo dramático! He decidido convertirme.
Alejandro Explíquese por favor
Mel El otro día estaba yo manejando un poco subido de tragos, - eso le puede pasar a cualquiera - y la policía, - está dominada por ustedes, todos lo dicen, no yo, - me llevó a la comisaría. Me acusan de haber gritado que los judíos de m. son los responsables por todas las guerras. ¡Pero yo solo repetí lo que dicen todos los periódicos y las estaciones de televisión! La gente de Hollywood, - está dominada por ustedes, todos lo dicen, no yo,- ya no quiere trabajar conmigo. Así que se me ocurrió que la mejor solución es convertirme al judaísmo. "If you can not beat them, join them", como decimos en inglés.
Luis Para convertirse al judaísmo hay que estudiar muchos meses con un rabino.
Mel Yo no veo ninguna dificultad. Siempre me ha gustado comer gefilte fish y vareniques.
Alejandro Su película La Pasión de Cristo da la impresión que usted no tiene mucha simpatía por los judíos.
Mel ¡Todo lo contrario! Mi película es muy sionista. Muestra que Tierra Santa era un país judío en la antigüedad. ¿Acaso vio un solo palestino en la muchedumbre de m. que escupía, insultaba, golpeaba, y maldecía a Jesús? ¡No, porque todos eran judíos!
Luis Consultaré su pedido con mis colegas. (Se levantan Luis, Carlos, Fernando y Alejandro van al fondo del escenario, y conversan entre ellos. Luego regresan).
Luis Lo sentimos mucho, pero por el momento no hay vacantes. Si usted sigue interesado, puede volver a presentar su aplicación en la próxima sesión de los Sabios de Sion.
(Dirigiéndose a Carlos): Escribe en el Libro de Protocolos de los Sabios de Sion que el señor vendrá en la próxima sesión. Y tú Alejandro, no te olvides que es tu turno de traer bocaditos.
Mel ¡Yo puedo traer los ingredientes para la matzá, pero tengo una pregunta!
Fernando ¿Cuál es su pregunta?
Mel ¿Qué tipo de sangre prefieren para la matzá, O positivo ó O negativo?
Cae el telón.


¿Farsa, comedia o tragedia? Obra de teatro en 5 actos
David Mandel, Mi Enfoque #218, por David Mandel, enfoque@netvision.net.il

Primer acto 
Miembros de la organización Fatah, presidida por Abu Mazen, Presidente de la Autoridad Palestina, matan en una carretera a un automovilista israelí. Israel protesta.

Segundo acto 
La Autoridad Palestina anuncia que ha desarmado a los militantes del Fatah, y que la brigada "Mártires de El Aksa", responsable de numerosos atentados, ha cesado de existir.

Tercer acto 
Dos miembros del Fatah asesinan en una emboscada a dos paseantes israelíes.

Cuarto acto 
Fuerzas israelíes, con información proporcionada por el Servicio de Inteligencia israelí, entran en la ciudad palestina de Nablus. Decomisan explosivos y una correa bomba, lista para ser usada. Desmantelan una fábrica de misiles. Toman prisioneros a más de 20 miembros del Fatah, varios de ellos responsables por colocar bombas en la carretera y cometer otros actos de terror. Los israelíes se retiran de Nablus sin haber causado una sola muerte entre los palestinos.

Quinto acto 
Salaam Fayad, el Primer Ministro de la Autoridad Palestina, acusa a Israel de sabotear las negociaciones de paz con su "prepotente e injustificada" acción en Nablus.

Los comentaristas opinan que esta obra de teatro (ya clásica, pues en variadas versiones tiene más de seis décadas de antigüedad), continuará siendo puesta en escena durante muchos años más. Hasta hay quienes creen que su duración nunca tendrá término.



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